ÚLTIMA HORA
5 enero 2017

Fuente: Atalaya/El Sol del Centro
Si bien en estos días todos los empleados estatales tienen el Jesús en la boca por la amenaza de despidos que ya han comenzado, ello podría ser hasta cierto punto “normal” al cambiar la administración de un partido a otro.
Lo que no se entiende bajo ninguna circunstancia es la actitud asumida por el delegado de SEDESOL en la entidad, Otto Granados Franco, pues sin más echó a la calle a 20 trabajadores de la dependencia, a los que ni siquiera les dejó pasar a las oficinas por sus artículos personales.
No cabe duda que tras la estrepitosa derrota, los priístas andan desesperados por hacer espacio para colocar a sus cuates.
Deja tu Comentario