ÚLTIMA HORA
7 mayo 2010
La Pechina de San Marcos
Por Marco García Robles
No fue Carolina Rincón ni una orden del gobernador; de hecho, la administración estatal nunca intentó controlar o sugerir el contenido del programa “Pulso de la Noticia” ahora censurado. Resulta que la gerencia de la estación 1050 Noticias de Grupo Acir, estableció restricciones a la línea editorial de la emisión matutina donde participamos Raúl Cobos, Matías Lozano, Joaquín Chávez y un servidor.
El argumento principal fue que no se querían arriesgar a una sanción por nuestros comentarios de política (¿entonces qué tipo de periodismo se hace en esa empresa radiofónica?) y que además promovíamos valores contrarios a la familia, refiriéndose particularmente al tema de la homosexualidad.
Es cierto que hemos abordado el tema de la diversidad sexual en más de una ocasión, pero ni somos los únicos ni tampoco lo hacemos bajo una sola visión. Al igual que en los temas políticos, tratamos de fomentar el debate y exposición de diferentes puntos de vista, polarizados desde lo liberal hasta incluso lo homofóbico.
Ahora bien, si les molestó la transmisión específica donde participó Wilfrido Salazar y quien esto escribe, abordamos de la manera más objetiva posible el asunto del matrimonio gay. Ambos como voces autorizadas, pues además del activismo en derechos humanos, poseemos una amplia formación científica y laica en temas de sexualidad, respaldada por organismos nacionales y dependencias gubernamentales.
Si consultamos la Ley Federal de Radio y Televisión, establece en su artículo 58 lo siguiente: “El derecho de información, de expresión y de recepción, mediante la radio y la televisión, es libre y consecuentemente no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa ni de limitación alguna ni censura previa, y se ejercerá en los términos de la Constitución y de las leyes.”
Mejor aún, al revisar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, podemos leer en el tercer párrafo del artículo 1: “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las capacidades diferentes, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas”. Entonces ¿quién está actuando de manera irregular? ¿a quién realmente le daña lo vertido en el programa de mayor audiencia del corporativo que se autonombra “líder nacional en radio”?
¡Ahora resulta que el único joto de la radio soy yo! Casi cualquier emparrillado programático incluye algún(a) locutor(a) homosexual.
El problema quizás es que yo lo reconozco sin empachos. Si supieran cuántas veces escuché frases como “puedes ser lo que quieras mientras no lo digas” o “yo te respeto mientras no te metas conmigo” se sorprenderían. Teóricamente la ley me protege, incluso de concesionarios de comunicación (electrónicos e impresos) y si no he procedido en el pasado es porque no he querido enfrascarme en problemas legales con mi gremio local, que además de reducido poco cambiará con el paso de los años.
Cuando fui empleado de Radio Grupo, jamás recibí limitaciones a mi ejercicio profesional, pese a presiones de grupos políticos y de la iniciativa privada –que me consta que las hubo-. Lo mismo puedo decir de Eduardo González, que nunca objetó mi estilo de vida cuando laboré para él en Cable Canal y en Aguascalientes TV. Por supuesto, mis respetos para La Jornada Aguascalientes, quien cotidianamente brinda espacios a las voces “diferentes” y a grupos minoritarios como al que pertenezco.
La verdad me preocupa que detrás de la mordaza impuesta por Acir se encuentren intereses de personajes partidistas (aunque lo dudo, pues el propio suspirante martinizado aguantó jingles irónicos en su contra) o de algún grupo religioso (diría que de la grey católica, pero los únicos que compraban tiempo aire en la cadena eran unos cristianos, evangélicos al parecer), aunque no pasaría de meras especulaciones.
De otros medios tampoco creo que existan solicitudes para sacarnos del aire, pese a que Raúl Cobos bromea constantemente con “su carnal” Pepe Morales. Menos aún de colegas reporteros, que perderán una fuente de “tips” informativos. ¿Quién será entonces? ¿Una directora inexperta que podría ser motivo de una denuncia penal en su contra? ¿Los Legionarios de Cristo en extinción? ¿Los propietarios de la radio que no ganan más que la renta del tiempo aire? ¿Algún candidato, sacerdote o funcionario que guarda en el clóset sus preferencias?.
Afortunadamente, no hay mal que por bien no venga. A raíz de la acción burda, mocha y tercermundista de Grupo Acir contra un grupo de tecleadores (Matías dice que el término periodista es muy grande para él), la televisora CV+TV aceleró para este martes el lanzamiento de “Pulso de la Noticia” en su frecuencia de cable… ¡gracias Rosendo! ¿Es cierto que tienes unos camarógrafos nalgones y guapos?
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