ÚLTIMA HORA
8 mayo 2010
Por Juan Carlos Vázquez
El Necaxa está a un paso de materializar su regreso a la Primera División Nacional de Futbol, luego de un año prácticamente exacto de haber descendido (9 de Mayo de 2009). El ambiente tanto en el seno del equipo como en aquellos que lo siguen y han sufrido y gozado cada triunfo y derrota es insuperable, lleno de esperanza, de dicha y de satisfacción al contar por fin con un equipo ganador, con un equipo campeón… de la Liga de Ascenso.
Cierto es que el haber descendido parece haberle dado a los Rayos una autonomía y libertad de trabajo de la que carecieron en los primeros seis años de estancia en Aguascalientes, a lo cual, si le sumamos un grupo de gente profesional, talentosa y comprometida tanto a nivel directivo como técnico, pasando claro por los jugadores, da por resultado una organización competitiva en toda la extensión de las palabras.
Pero en donde surge la duda es en el discurso triunfalista de varios sectores alrededor del equipo… ¿Compromiso cumplido? ¿El título que esperaba la afición hace siete años? En absoluto.
Necaxa está muy lejos hoy por hoy de darle una satisfacción a su gente del calibre de las promesas y compromisos de 2003. Necaxa hoy está luchando y ganando merecidamente su regreso al máximo circuito, con lo que, de consumarse, apenas estará re-emprendiendo la búsqueda de aquel sueño que tanto se publicitó y del que tanto se habló a su llegada a esta tierra: DARLE A AGUASCALIENTES EL MEJOR EQUIPO DE MÉXICO.
Hoy, a casi siete años de aquel 26 de Julio, estamos a la espera de regresar al punto de partida de la aventura necaxista aguascalentense…hoy estamos ansiosos de volver a empezar; lo cual está muy bien siempre y cuando no tuviéramos que atestiguar toda la verborrea generada en torno al esfuerzo legítimo de personas que se han entregado a la institución con sangre, sudor y lágrimas literales… todo el triunfalismo de quienes dicen haber cumplido con algo que en realidad está muy lejos de suceder.
El Necaxa no llegó a Aguascalientes para ser un equipo mediocre como fue en sus primeros (largos) años, el Necaxa no vino a ser un equipo de la Liga de Ascenso, los Rayos no se mudaron con la idea de dejar en el DF toda su gloria y competitividad… este equipo vino, porque así nos lo prometieron y porque así se le invirtió, a ser Campeón de la Primera Nacional… y en tanto ese objetivo no se cumpla, no pueden decirse satisfechos ni victoriosos quienes se plantearon dicha meta, ni nosotros mismos, que somos a los que se les vendió dicho ideal.
Bien por los que en la cancha, en la oficina, y en las tribunas han sacado el barco de las profundidades y lo han puesto a flote…tan a flote y tan fuerte que puede soportar pasajeros adicionales…esperemos que tan a flote y tan fuerte para reiniciar el viaje original para el cual fue construido.
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