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26 agosto 2010
Injustamente la PME lo Despide
Por Mario César Macías Zúñiga
Ex agente del Grupo Antisecuestros de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) que recibió una esquirla de bala de un rifle “cuerno de chivo” en la cabeza el pasado 22 de septiembre de 2009, durante una balacera en la que uno de su compañeros perdió la vida, exige se le pague su pensión completa, pues de un sueldo de 15 mil pesos que tenía antes de ser herido, ahora le ofrecen una mensualidad de cinco mil pesos.
Benito García Cervera, originario de Veracruz, y con 38 años de edad, tenía apenas 13 meses en el citado grupo especial de la Policía Ministerial del Estado, cuando acudió a un operativo que le costó la vida a un comandante, y a él le cambió la existencia.
Sicarios los tomaron por sorpresa, les dispararon con armas largas conocidas como “cuerno de chivo”, una bala pegó en un poste y de rebote le dio en el cráneo del lado derecho, le hizo perder masa encefálica, sus compañeros lo arrastraron para protegerlo y cubrirlo de la lluvia de plomo.
Después vino el infierno para él.
A causa de la herida que lo tuvo al borde de la muerte, el policía perdió el control de la movilidad en su brazo izquierdo, por lo que usa cabestrillo. Lo mismo pasa con su pierna izquierda, y se ve obligado a usar bastón para caminar.
Sufre de ataques epilépticos, de parálisis facial, en ocasiones se le cierra la garganta y comienza a asfixiarse, tartamudea, está consciente que no volverá a ser policía.
Sin embargo, lamenta el trato que la Procuraduría General de Justicia del Estado le ha dado, al reducirle su pensión de 15 mil a cinco mil pesos mensuales. “Con ese dinero no alcanzo a mantener a mi esposa y mis tres hijas”.
Benito García Cervera considera que el trato que se le ha dado es injusto, hoy se da cuenta que arriesgó su vida y las autoridades estatales, los que están detrás del escritorio, no le han valorado su sacrifico.
El procurador Edgardo Valdivia Gutiérrez, inicialmente le aseguró que lo apoyaría, sin embargo desde hace meses no le recibe las llamadas, y desde mayo del presente año no ha cobrado su pensión, pues de aceptar los cinco mil pesos mensuales lo estarían condenando a vivir en la miseria económica.
Recientemente le informaron que está despedido de la PGJE. Ha pedido audiencia con el gobernador Luis Armando Reynoso Femat y no ha sido recibido, así como con el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, las puertas de Los Pinos han estado cerradas para él.
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