ÚLTIMA HORA
3 febrero 2020

Fuente: Hidrocálido
Los últimos gobiernos municipales han realizado la rehabilitación y la adaptación de parques para la recreación familiar. Pero en este aspecto a la ciudad le falta la obra madre, que no es otra que un nuevo estadio para béisbol.
No es posible que plazas financieramente más pránganas cuenten con escenarios dignos, mientras en la capital hidrocálida por más procesos de cirugía al Romo Chávez no se cuente en este tipo de infraestructura.
Muchos aguascalentenses nacieron, crecieron, se desarrollaron y murieron, mientras el estadio de béisbol seguía y sigue allí con sus incomodidades y con sus instalaciones que despiden el desagrable olor de lo rancio.
Falta mes y medio, o un poco más, para el comienzo de otra temporada de la Liga Mexicana y de este tiro ya estuvo que no van a hacerse en el vetusto más adaptaciones, porque ya no hay tiempo y porque el Palacio Mayor afirma que tampoco dinero.
De todas formas este espectáculo va a continuar con subsidio oficial, pues fue bajo ese compromiso que en su momento se determinó la permanencia de Rieleros en la Liga Mexicana.
Los que en la nómina aparecen como «dueños» fueron obedientes a todo lo que les ordenó el patrón y con ello se ganaron la continuidad. Ahora falta por verse la respuesta de los aficionados, que será positiva si arman un equipo competitivo, o se mantendrá lejos del estadio si repiten la contratación de superveteranos de brazos cansados y escaso poder ofensivo.
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