ÚLTIMA HORA
10 octubre 2011
Terminaron las tres funciones que el mundialmente reconocido Cirque Éloize y su espectáculo “Rain” estuvo llevando a cabo este viernes 7, el sábado 8 y la última este domingo 9 en el Teatro Aguascalientes, trayendo así hasta nuestra ciudad un evento de las mejores carteleras mundiales.
Rain se trata de un grupo de artistas circenses que están en un teatro practicando sus números y lamentando que ahí dentro no pueda llover, aunque, para asombro del público lograrán que, al final, el agua caiga del cielo en un espectacular número de cierre del espectáculo en que se combinan las acrobacias y el agua que inunda poco a poco el escenario. En torno a ese argumento van revelando al público historias de amor y pasiones secretas entre los trabajadores del circo.
Cuando el público se sienta frente a Rain, quinta producción original del Cirque Eloize, es como si una fotografía antigua cobrara vida frente a ellos, sobre el escenario. Esa es la intención del creador de este espectáculo y director de la compañía, Daniele Finzi Pasca, descendiente de una familia de fotógrafos y pintores que llenaron su infancia de imágenes congeladas. De ahí su interés por crear espectáculos en movimiento tan estéticos como Rain, que funde las altas artes circenses con los códigos de la música en vivo, la danza contemporánea y el teatro.
El trabajo de este grupo de artistas con sede fija en Montreal se aleja bastante de la primera imagen que viene a la cabeza cuando se habla de circo. Ellos dicen cultivar un circo más teatral que llaman «circo contemporáneo». Y los números que se van sucediendo con unos intermedios que combinan la acrobacia y la habilidad con un sentido del humor inteligente y profundo demuestran que ese circo nuevo es el circo que se propone al espectador con una sensibilidad contemporánea que combina de manera magistral la tradición y lo contemporáneo.
Los 12 artistas que dan vida a Rain aparecen sobre el escenario acompañados de un piano y vistiendo trajes de baño antiguos, calcetines por encima de las rodillas, pantalones con suspensores y camisas arremangadas, estética que recuerda las primeras décadas del siglo XX y las fotos en blanco y negro que Daniele Finzi admiraba cuando niño.
En suma, una experiencia inolvidable al ver llover en el escenario del teatro Aguascalientes, que a dos décadas de haber sido creado, cumple un onomástico de manera extraordinaria.
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