ÚLTIMA HORA
12 noviembre 2011
La Consulta Externa de Neumología Pediátrica del Centenario Hospital Miguel Hidalgo prevé un incremento del 50 por ciento en la demanda de sus servicios debido a la presencia de infecciones respiratorias agudas durante la época de invierno. Las entidades clínicas más frecuentes son: rinofaringitis, faringoamigdalitis, otitis media aguda, sinusitis aguda, epiglotitis, laringitis, traqueitis, asma, bronquiolitis y neumonías.
Las infecciones respiratorias agudas (IRA) son padecimientos infecciosos de las vías respiratorias con evolución menor a 15 días. La neumonía es la principal complicación de las IRA, responsable de un número significativo de muertes. En los países en vías de desarrollo constituyen un importante problema de salud pública, sobre todo en los menores de cinco años.
“Normalmente si un médico general detecta una infección respiratoria aguda tiene la capacidad de darle tratamiento, de otra manera, aquí llegará complicada, pero bien puede tratarse en un primer nivel de atención si conocemos cómo se diagnostican y cómo realmente se tratan”, declaró el Dr. Sigifredo Nuño Rubio, Neumólogo Pediatra del Centenario Hospital Miguel Hidalgo.
Los factores de mayor predisposición para IRA son: contaminación ambiental dentro o fuera del hogar; tabaquismo pasivo; deficiente ventilación de la vivienda; cambios bruscos de temperatura; asistencia a lugares de concentración como teatros, cines, estancias infantiles, etc.; contacto con personas enfermas de IRA; edad, ya que la frecuencia y gravedad son mayores en menores de un año, y especialmente en los menores de dos meses de edad; bajo peso al nacimiento; ausencia de lactancia materna; desnutrición; infecciones previas; esquema incompleto de vacunación; carencia de vitamina A; hacinamiento; piso de tierra en la vivienda.
La subespecialidad de Neumología Pediátrica del Centenario Hospital Miguel Hidalgo hace a la población una serie de recomendaciones para evitar el progreso de estas enfermedades, entre los cuidados subraya:
1.- Continuar con la alimentación normal y favorecer la alimentación al pecho materno en aquellos niños que aún lo reciben.
2.- Aseo de las fosas nasales.
3.- Estimular la ingestión de líquidos, ofreciéndolos de modo frecuente.
4.- Evitar el uso de jarabes comerciales contra la tos (expectorantes o antitusivos). Las tizanas están permitidas.
5.- Controlar la temperatura por medios físicos.
6.- Mantener al niño con ropa que permita observar los datos de dificultad respiratoria y favorezca la pérdida de calor.
7.- En necesario reconocer los signos de alarma que sugieran neumonía o gravedad como: a) dificultad para respirar; b) quejido respiratorio; c) aumento en la frecuencia respiratoria; d) cianosis (coloración azulada) labial y ungueal o palidez; e) letargo e hiporreactividad y f) rechazo al alimento o dificultad para comer y beber.
8.- Buscar atención médica en caso de presentarse cualquiera de los signos de alarma.
Deja tu Comentario