ÚLTIMA HORA
25 noviembre 2009

Por Martha Solís
Lo que entre semana es el sitio idóneo para el encuentro de la cultura donde se congregan literatos, artistas e intelectuales, los fines de semana se convierte en el punto de reunión para coleccionistas de libros, artesanías o discos, y una gran variedad de objetos que bien merecen estar en la biblioteca personal de cualquier persona amante de las artes.
Los sábados, Casa Terán es el lugar perfecto donde se combina el entretenimiento artístico con la inquietud incesante de encontrar aquel libro que siempre se deseó y nunca se leyó, o la película antigua que nunca se vio.
En el primer patio, en el zaguán ubicado justo antes de la Galería Francisco de León, se encuentra el puesto de Joel Maldonado y Myrna Mariñelarena, que tras ocho años son parte fundamental del Bazar, asistiendo cada sábado a exponer aquellos libros que buscan llegar a las manos de aquel que los adopte como parte de su vida.
Con por lo menos 100 libros en venta de variados títulos, Myrna se dice ser parte del tradicional bazar coordinado por Juan Muñoz, que a 12 años de haberse iniciado, se ha consolidado como un atractivo más de quienes cotidianamente acuden a este centro donde la literatura, música, fotografía o pintura, brindan a sus visitantes un verdadero enriquecimiento para el espíritu y el intelecto.
Caminando tranquilamente entre los cuartos de la hacienda que alguna vez perteneciera a don Felipe Pérez de Terán, se pueden observar a por lo menos 10 expositores que se mezclan entre varios curiosos, que mientras esperan el arribo del “urbano” inspeccionan el tendal ubicado al interior del edificio construido en el siglo XVIII bajo la dirección de Gregorio Reyes y el cantero Rodrigo Rodríguez.
Así, el bullicio que al exterior se percibe por los autos, camiones y gente que transita por la calle Rivero y Gutiérrez, al interior se transforma en un murmullo casi imperceptible de quienes comentan las obras expuestas, o de quienes dejan en la mesa la tasa de café mientras leen una bella historia, de esas que hacen que uno se pierda por el infinito mundo de las letras.
El recorrido continúa mientras saltan a la vista exuberantes portadas de libros como el Kamasutra o hasta de los más reconocidos autores latinoamericanos como Gabriel García Márquez, Isabel Allende, Carlos Fuentes y hasta el mismo Víctor Sandoval.
El suave aroma a café despierta el instinto a la lectura, al saber, al conocimiento y al deseo de llegar a ser como uno de esos grandes autores, escribiendo tan sólo unas líneas que se queden guardadas en el diario personal.
Entre las paredes de la casa típicamente colonial y un con pincel de estilo barroco, se puede andar entre los puestos donde comics, calcomanías, revistas o separadores de libros son ofrecidos para toda aquella persona asidua a la lectura.
Y aunque el objetivo del bazar es meramente literario, la música también se hace presente a través de los discos, casettes o modernos cd´s que plasman notas desde los más clásicos como Mozart, hasta los más ochenteros como Rod Stewart.
La sala de lectura Desiderio Macías o la sala de música Alfonso Esparza Oteo, se tropiezan con los visitantes a la casona donde también habitara Jesús Terán Peredo, fundador del Instituto Científico y Literario, preámbulo de la ahora Universidad Autónoma de Aguascalientes.
A él se debe el nombre de este centro literario, que con ello rinde un diario homenaje a quien fuera político, gobernador, diputado, secretario de gobernación, militar, ministro de México en España e Inglaterra y fiel colaborador de Benito Juárez.
La relevancia de este magnífico espacio se conjuga entre su arquitectura y su historia, que parecen ser poco reconocidas entre los citadinos que al pasar por ahí, rara vez se percatan del invaluable valor que representa para el estado.
Y es que a unos de meses de haberse restaurado, su fachada nuevamente ha sido el punto elegido por el colectivo para esperar el autobús. Las paredes de la entrada principal han tomado entonces, la huella del proletariado que durante el día, tarde y primeras horas de la noche, espera ahí el transporte que lo llevará a su destino.
La enriquecedora cultura que se vive al interior de la casona, se pierde al exterior de la misma, donde la poca educación de los transeúntes y su poca conciencia ha llevado a este recinto cultural, a ser restaurado infinidad de veces, sin que hasta ahora se haya logrado una larga permanencia en el retocado de este monumento nombrado como histórico en 1986 por el presidente Miguel de la Madrid.
Esta finca cuyas canteras fueron labradas en 1795 y definida arquitectónicamente con un estilo barroco y neoclásico, fue inaugurada como Centro de Animación Cultural el 25 de abril de 1992, como parte del CXXVI Aniversario Luctuoso de Jesús Rafael Terán Peredo, convirtiéndose desde entonces en un centro donde la literatura es el tema principal para propiciar la expresión artística en todas sus representaciones, mismas que son puestas a disposición de todo aquel que quiera admirar, compartir o adquirir aunque sea un poco, de la riqueza que se encierra dentro de este legendario edificio.
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