Palestra Aguascalientes

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El Amor en los Tiempos de la Incertidumbre

17 febrero 2012

Por Oscar Castellblanch Gutiérrez

Hace años que México dejó de dormir tranquilo, hoy hay tiempos de incertidumbre, la misma incertidumbre que agobió a Macondo en su éxodo y terminó por destruirlo.

Porque en tiempos como estos, en donde el futuro es incierto, en donde el presidente federal prefiere construir carreteras en lugar de abastecer agua a los indígenas afectados por la sequía, en donde el crimen ha convertido la democracia en una narcocracia, en donde 50 mil muertes a causa de la guerra contra el crimen exponen el menester de justicia; sólo en tiempos como estos es en los cuales el mexicano olvida el amor que tiene por su patria y pone los ojos encima de otras naciones.

Porque en fechas como estas, hasta San Valentín sugiere que haya un amor interminable entre México y el ciudadano. Porque el día del amor y la amistad debería por un momento hacer olvidar nuestras diferencias con el país mexicano, olvidar que desde siempre nuestro pueblo ha sido cuna de intereses de unos cuantos, olvidar que desde siempre nuestro territorio ha sido saqueado por sus propios empresarios oligarcas que venden y reparten el país como un pastel, olvidar por un momento que somos un país de manos extendidas acostumbradas a recibir a cambio de votar cada seis años, olvidar que somos un país de conformismo y de pesimismo.

Porque el amor lo es todo, y cuando en verdad se ama la felicidad fluye y el México gana, y los mexicanos empiezan a ver y a hablar de México con más honestidad, y el fantasma del pesimismo y de la apatía deja de atormentar a los buenos ciudadanos.

Dijera Jorge Volpi en su libro “México: lo que todo ciudadano quisiera (no) saber de su patria” que si los mexicanos viesen con mejores ojos a su país tal vez sí tendríamos la cultura de opinar, objetar y exigir, y por ello el país se ahorraría la molestia de mantener hoy a políticos con colosales fauces como Arturo Montiel Rojas o como Josefina Vázquez Mota quienes a su paso por el poder devastaron la política y la democracia con fraudes, robos al erario y ambiciones presidenciales que dejaron una función pública infestada de jóvenes tiranosaurios y fieras indomables del poder.

Pues si el ciudadano mexicano tuviese más amor por su patria las criaturas eminencias del estado también lo tendrían, y con ello habría una Elba Esther Gordillo más dispuesta a sacrificar sus intereses en el SNTE y daría lugar a un magisterio con más fines educativos y menos políticos; si los mexicanos amaran más a su patria y exigieran los intereses de ésta seguramente Carlos Slim o Emilio Azcárraga Jean o Ricardo Salinas Pliego o Roberto González Barrera o Elba Esther Gordillo o muchas más sanguijelas del poder dejarían de ser una limitante para México que se achica y se ancla económicamente mientras la globalidad se desarrolla dejándonos cada vez menos espacio de crecimiento.

Pues sólo en un país llamado México es posible que existan 52 millones de personas pobres y el hombre más rico del mundo viviendo sobre el mismo suelo, pues sólo en una nación llamada Estados Unidos Mexicanos es posible que existan 50 mil muertos a causa del crimen y una empresa de telecomunicaciones de las más grandes de todo el mundo, pues sólo en un territorio tan basto y tan rico es posible que se encuentre a un país reprobado ante la UNESCO y al mismo tiempo rija un sindicato necio y manipulador. Si los mexicanos amaran a su país, esas empresas o sindicatos que un día fueron un apéndice y hoy son un gran pulmón se convertirían en un desecho nacional.

El cuestionamiento perene es y seguirá siendo cuál es la solución a los problemas que afronta México desde hace décadas y de los cuáles no ha podido librarse nunca. Sin duda la solución a todos los problemas habidos y por haber es el amor. Porque se ama a la novia, se ama al padre, se ama al amigo, y el 14 de febrero nos lucimos en obsequios y abrazos para ellos, pero como todo mexicano olvidamos obsequiarle a nuestra patria el amor tan importante que deberíamos tenerle.

Por eso, cuando hay incertidumbre en un país llamado México el amor a la nación es la solución, el amor mutuo entre los mexicanos es la salida de emergencia, el amor concebido entre el saber y el no saber es la fuerza de la certidumbre del México del futuro.

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