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24 enero 2014
Boletín de Prensa de la SSPMA
Once personas, cinco de ellas menores de edad, fueron capturadas por la Policía Preventiva Municipal de Aguascalientes, como consecuencia de haber participado en una riña, donde presuntamente hubo disparos de arma de fuego en contra de un menor.
Se trata de Alejandro García Ibarra, con domicilio en Paseo de Villerías número 117, de Mario Braulio Zavala Sánchez, quien habita en Villa de San Francisco número 106 y de Luís Gerardo “N” “N”, los dos primeros de 18 años de edad y el tercero, de 17, vecinos del Fraccionamiento Villerías.
Junto con ellos fueron aprehendidos también los hermanos Juan Alberto, Christian Gustavo y Jorge Armando Ibarra Camacho, de 41, 23 y 32 años de edad, respectivamente, los tres con domicilio en Popocatépetl Edificio 6 interior 302 del Infonavit Volcanes.
Tras las rejas quedaron también Bryan Sebastián “N” “N”, de 13 años, vecino del Fraccionamiento Haciendas de Aguascalientes, Fernando Israel “N” “N” , de 16 años, quien habita en el Fraccionamiento Terra Nova, así como Alexis Misael “N” “N”, de 15 años, con domicilio en Fraccionamiento Ojocaliente III, al igual que Carlos “N” “N”, de 17 años, vecino del Fraccionamiento El Rosedal y de Jonathan Daniel “N” “N”, de 17 años, habitante del Fraccionamiento Constitución.
A las 23:09 horas, la Central de Radio reportó que en la Calle Popocatépetl de la Unidad Habitacional Volcanes se suscitaba una riña y que se producían detonaciones con arma de fuego. Hasta ese sitio llegaron varias radiopatrullas y un joven de 17 años manifestó a los uniformados que en el tercer piso del Edificio 6, un sujeto que es apodado El Pollito, le había apuntado con una arma de fuego y disparado en contra suya en dos ocasiones, además de haber sido objeto de agresiones físicas por parte de otras personas.
Al momento de narrar estos hechos, el quejoso señaló a varios sujetos que corrían hacia el edificio de referencia, señalándolos como sus agresores, por lo que los uniformados inmediatamente corrieron tras ellos, dándoles alcance en el primer nivel de la escalera del Edificio 6. De la parte superior del mismo, descendieron otros individuos en defensa de quienes ya habían sido asegurados por los oficiales, agrediendo físicamente a los policías, uno de los cuales, de tez blanca, vestía playera en color blanco, quien amenazó de muerte a los uniformados, al tiempo que les decía que llamaría al güero Antrax para que se encargara de ellos, al tiempo que se introdujeron al interior del departamento marcado con el número 302.
Ante esta situación, fue necesario solicitar el apoyo de elementos del Grupo Garo y de Operaciones Especiales de la Policía Preventiva Municipal de Aguascalientes, arribando también el propio Director de Seguridad Pública Municipal, el Comandante Rubén Atilano de Lira, quien tocó a la puerta de dicho departamento, en su intento por dialogar con las personas que se hallaban a su interior.
Éstas respondieron nuevamente con insultos y amenazas, resaltando una vez más al güero Antrax, Repentinamente, del interior del departamento y a través de las ventanas del mismo, que fueron rotas por quienes se hallaban en su interior, fueron arrojadas botellas de vidrio, palos y fragmentos de tubo en contra de los uniformados, por lo que los intentos de diálogo de éstos últimos nunca prosperaron.
Poco después, desde el interior de la vivienda en mención, un sujeto decía a gritos que la señora de la casa sufría un infarto, por lo que los policías solicitaron inmediatamente la presencia de los servicios de emergencia, arribando los paramédicos de la Ambulancia UE-13, mismos que solicitaron a los uniformados apoyo para poder sacar del departamento a quien requería urgentemente atención médica por tratarse, al parecer, de un infarto y poder así salvaguardar su vida e integridad física.
Sin embargo y según la persona que inicialmente había dialogado con los policías preventivos al llegar al lugar de los hechos, prevalecía el riesgo de que en el interior del departamento se hallara una persona en posesión de un arma de fuego, desconociéndose si ésta vivía allí o se había introducido a la vivienda para evitar su detención.
Ante estas circunstancias, el Comandante Atilano giró la orden de entrar al domicilio para auxiliar a quien requería atención médica y salvaguardar la integridad física de quienes ahí se hallaban, por lo que elementos del Grupo de Operaciones Especiales se introdujeron al departamento, aunque no por ello cesaron las agresiones físicas en contra de los guardianes del orden.
A petición expresa del adolescente ofendido y de su padre, once personas fueron detenidas y puestas a disposición de las autoridades ministeriales para que se encarguen de resolver la situación jurídica de cada uno de ellos.
Por lo que respecta a la mujer enferma, ésta recibió la valoración correspondiente por parte de los paramédicos, quienes determinaron que ameritaba traslado a algún nosocomio, pero la paciente se negó a ello, por lo que permaneció en el lugar en el que se hallaba.
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