ÚLTIMA HORA
10 mayo 2014
Por Mario Mora Legaspi
Las madres son fuente de vida y de fe en la sociedad actual, pero también son creativas, fuertes, generosas y sacrificadas, sin olvidar que en muchos hogares hacen las veces de padre y madre, señala el obispo de Aguascalientes, José María de la Torre Martín, quien dijo que “el amor de una madre es incomparable y sólo puede ser superado por el amor de Dios”.
Al enviar un mensaje de felicitación con motivo de El Día de la Madre, poco antes de partir con destino a Roma para participar en el Encuentro de Obispos Mexicanos con el Papa Francisco, el Pastor Diocesano dijo que son muchos los peligros actuales que acechan a la maternidad, como el aborto deliberado, apoyado por las instituciones que lo promueven, y otro tipo de sufrimientos que aquejan a la madre como la enfermedad, el abandono, el desamparo e incluso la viudez.
A través de una circular, el dignatario eclesiástico apunta que “que las madres son el núcleo de la familia, y son, además, fuente de vida y de fe en la sociedad actual”. También en muchos hogares la mamá asume el liderazgo, pues se convierte en cabeza de familia haciendo las veces de padre y madre.
En el ámbito laboral se distingue como la mujer creativa, fuerte, generosa y sacrificada. “No podemos olvidar que el amor de una madre es incomparable y sólo puede ser superado por el amor de Dios”, apuntó.
En efecto, añade el Pastor Diocesano, la maternidad implica una gracia muy especial que la mujer recibe por abrirse a la vida, donde se realiza en el don de sí misma. La madre educa desde el principio a sus hijos y en torno a ella se congrega la familia, comparte en los gozos y en las tristezas, alegrías y penas, luces y sombras; su papel sigue siendo determinante en la formación de la conciencia moral y de la vivencia de fe.
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