ÚLTIMA HORA
21 junio 2014
Por Mario Mora Legaspi
Entre los católicos de Aguascalientes se manifiesta un marcado divorcio entre la fe que se dice profesar y la manera de conducirse en el campo de los negocios, en las relaciones humanas, en el mundo del trabajo, la participación política, la generación de la cultura y en otras actividades cotidianas, se puso de manifiesto durante el primer día de trabajos de la Segunda Asamblea Consultiva del Tercer Sínodo Diocesano, donde se abordó el tema “Pastoral Social y Cáritas Diocesana”.
Bajo la coordinación de monseñor Ricardo Cuéllar Romo y con la presencia del Obispo José María de la Torre Martín, se reanudaron este viernes los trabajos del Tercer Sínodo Diocesano, en donde se subrayó que “son pocos los seglares que identifican como un compromiso central del cristiano la búsqueda permanente de la justicia social y la promoción y defensa de los derechos humanos como valores evangélicos”.
En este sentido, la Iglesia Católica estima que la economía y la política son vistas por lo regular como actividades que se desarrollan al margen de cualquier norma moral o jurídica donde pareciera que nada tienen que ver las enseñanzas de Jesús.
“A los Obispos y autoridades eclesiásticas se les percibe en ocasiones como parte de la clase política dominante que actúan en convivencia y complicidad con dicha clase política”, lo cual es una falsa percepción que tienen ciertos sectores o personas.
Asimismo, son muy pocos los laicos que tienen clara conciencia de que el quehacer principal del seglar se encuentra en testimoniar y hacer que se vivan los valores evangélicos en el mundo secular, enfatizó al respecto el coordinador general de Cáritas Diocesana en Aguascalientes, canónigo Miguel B. Medina Fernández.
Destacó que hay entre los fieles seglares de la Diócesis una gran disposición al otorgamiento generoso de donativos, tanto de dinero como en especie, para socorrer a los más necesitados. “Entre los católicos de la Diócesis hay una gran sensibilidad para colaborar en campañas de solidaridad y donaciones de caridad; aunque se suele considerar la justicia como condición básica de la caridad”, precisó el jerarca religioso.
Ante esta realidad que priva entre las personas en general, se necesita promover una auténtica espiritualidad del seglar que alimente y le de sentido a la vida cotidiana del cristiano en el ámbito familiar, escolar, laboral, de los negocios, la economía, la política, la cultura, etc. Es urgente que la evangelización y catequesis hagan énfasis en la dimensión social y comunitaria de la doctrina cristiana.
La Iglesia necesita hacerse presente en la vida secular a través de la actuación comprometida y el testimonio auténtico de los seglares cristianos. Por tanto, es urgente que todos los presbíteros se mantengan actualizados en la Doctrina Social de la Iglesia.
Asimismo se deben buscar los medios necesarios para atraer, formar y acompañar a los jóvenes, a los líderes sociales y profesionistas generosos que busquen un compromiso mayor en la transformación de las estructuras sociales.
Igualmente es indispensable formar la conciencia de los seglares en la dimensión comunitaria de los valores evangélicos y el alcance social del pecado tanto de acción como de omisión.
Se puso énfasis en la propuesta de crear Centros de Formación y Capacitación para Seglares, donde éstos encuentren espacios para la reflexión, acompañamiento a sus iniciativas y apoyo en sus compromisos cristianos dentro de los distintos ámbitos en que se hace concreta su vida cristiana.
La catequesis y predicación debe estar orientada a valorar y promover las distintas vocaciones de los seglares a fin de que encuentren en sus pastores respeto y apoyo, pero sin pretender clericalizarlos.
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