ÚLTIMA HORA
24 junio 2014
Por Mario Mora Legaspi
Actualmente los enfermos terminales no reciban una suficiente y adecuada atención, por lo que es necesario que las autoridades de salud y los diversos sectores de la población tomen conciencia de esta dolorosa realidad. Una de las deficiencias que se tienen es que no hay suficiente personal especializado para brindarles los cuidados que necesitan en esta etapa final de su vida.
Lo anterior fue subrayado por la tanatóloga Irma Gómez Lima, quien impartió una conferencia sobre “La Importancia de los Cuidados Paliativos” a médicos de esta ciudad capital.
En entrevista, sostuvo que cada año aproximadamente 200 mil pacientes terminales son abandonados en hospitales oficiales y privados porque no hay suficiente personal especializado para atenderlos.
Por principio de cuenta, en México se carece de una Política Nacional de Cuidados Paliativos. Diariamente, en el país se registran 10 muertes de enfermos desahuciados, la mayor parte en sus casas.
“Sus agonías son horribles, porque estos pacientes terminales no tienen ninguna atención médica de cuidados paliativos, ya sea en hospitales o en sus casas. Los enfermos viven sus últimos instantes de vida aterrorizados, con dolores inimaginables para la razón humana”, indicó.
En este tenor, apunto que en el Congreso de la Unión se ha propuesto que se proporcionen dosis de morfina gratuitamente a enfermos terminales, así, “ayudaríamos a que miles de personas que ya están fuera de tratamiento oncológico o fuera de toda ayuda médica, puedan pasar sus últimas días, su última etapa con dignidad”.
“No importa que sea un segundo, minutos, días, meses o años, pero un enfermo terminal debe tener una muerte digna y tranquila ante su núcleo familiar. Nunca debe morir en la soledad, y eso es, lo que está ocurriendo”, sostuvo la especialista.
Otra alternativa es emprender una Cruzada Nacional de Cuidados Paliativos con la finalidad de lograr que buena parte de la población aprenda a conocer este tipo de tratamiento, para así aprender a dignificar la muerte de su enfermo, “porque es triste decirlo, pero miles de pacientes terminales mueren abandonados en sus propias casas”.
Gómez Lima puntualizó que en México no existe ningún lugar público o privado donde personas sin familia puedan morir tranquilamente. Es decir, con atenciones y medicamentos que le procuren un final feliz y tranquilo.
Lo ideal es instalar centros especializados para que enfermos terminales puedan ir a morir tranquilamente. Este concepto, conocido como Hospice, es muy bien aplicado en los Estados Unidos y en Europa.
La tanatóloga expresó que cuando hay un enfermo terminal en el seno de alguna familiar, el núcleo se fragmenta, es decir, cada miembro guarda sentimientos disímbolos ante el próximo fallecimiento de su ser querido. “Cuando llega la muerte se separan, porque no saben expresar ese dolor o emociones que guardan en el corazón”, subrayó.
La familia queda desolada y saqueada; ya sean los hijos, padres o parientes están cansados física y emocionalmente, además con los bolsillos rotos.
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