ÚLTIMA HORA
2 agosto 2014
Por Mario Mora Legaspi
El pasado miércoles 30 de julio, aproximadamente a las seis de la tarde, se sintió una fuerte sacudida en el interior del templo El Conventito, contiguo a la Casa de la Cultura, en el centro de la ciudad. Como consecuencia de ello, se formó una fisura en el piso, lo que provocó que se levantara una hilera de mosaicos de 50 centímetros de ancho por 12 metros de largo, informó el geólogo y especialista Arturo Sotelo Rodríguez.
Para esto es muy importante resaltar que el piso se tendió el 10 de diciembre de 1940; es decir, tiene más de 70 años.
Según Sotelo Rodríguez, en abril de 1963 la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica le envió una carta al entonces gobernador Enrique Olivares Santana, a través de la cual le informaba que “el Estado de Aguascalientes de encuentra totalmente en la Zona I; es decir, se pueden esperar en promedio temblores de intensidad VI, con una frecuencia de 20 a 70 años. Dichos movimientos son de trascendencia para las construcciones, puesto que suelen ocasionar daños importantes en edificios».
Y en octubre del año pasado, Carlos Valdez González, director el Servicio Sismológico Nacional, reconoció que en Aguascalientes se presentan de seis a ocho temblores al año, con una magnitud de 3.4 a 4 grados Richter, que si bien son imperceptibles para la mayoría de la población, si por el contrario deben de ser motivo de seguimiento.
La estación símica que estuvo funcionando por espacio de cinco años en el edificio de Telégrafos de esta ciudad, en la esquina de Nieto y Galeana, corroboró lo asentado por Carlos Valdez, en donde se registraron movimientos hasta de 4 grados. Sin embargo, extrañamente, el Colegio de Ingenieros Civiles no quiere reconocer que Aguascalientes está asentada en una zona sísmica y por lo tanto tectónicamente activa.
El Servicio Geológico Norteamericano establece que el Valle de Aguascalientes está situado en una región distensiva, en donde las fuerzas de separación actúan de oriente a poniente, provocando el fracturamiento interior del Valle. Lo mismo asegura el Servicio Geológico Mexicano y el propio Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), “pero en nuestra entidad todo mundo lo niega, aduciendo que es debido a la excesiva extracción del agua subterránea”, apuntó el experto en esta materia.
Sin lugar a dudas, lo que provocó el levantamiento de los mosaicos en El Conventito, fue producido por un microsismo de origen eminentemente tectónico. La fisura así formada tiene la misma dirección que la gran mayoría de las fallas que pululan en el Valle de Aguascalientes, subrayó el geólogo y reconocido especialista Arturo Sotelo Rodríguez, quien se refirió a los daños causados al piso del templo de El Conventito, ubicado también a unos cuantos metros de la Catedral Basílica, en el centro histórico de esta ciudad capital.
La Universidad Autónoma de Aguascalientes tiene bajo su control una serie de sismógrafos, por lo que sería muy importante conocer si alguno de ellos registró semejante evento.
Un microsismo se puede definir como ondas sísmicas débiles y prácticamente continuas o ruido de la Tierra que sólo puede ser detectado por sismógrafos, finalizó.
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