ÚLTIMA HORA
13 julio 2015
Fuente: OEM
En plan de pasear a sus mascotas por las inmediaciones de la planta tratadora de aguas residuales ubicada en el fraccionamiento Villas de las Norias, un adolescente se llevó el susto de su vida al descubrir entre la corriente de un arroyo cercano a ese depósito, el cuerpo de una persona sin vida, el domingo por la noche.
El menor de edad, vecino del fraccionamiento J. Guadalupe Peralta Gámez, colindante con el asentamiento humano de referencia, al caminar con sus mascotas por una orilla del arroyo cercano a la planta tratadora, divisó un bulto que semejaba una bolsa negra, flotando entre las aguas del embalse natural del vital líquido.
Llevado por su curiosidad, se hizo del bulto en cuestión con el afán de hurgar en su interior y de esa manera hacerse de algún objeto de valor, pero para su enorme sorpresa, en cuanto lo tuvo al alcance de su mano descubrió que en realidad se trataba del cuerpo sin vida de un desconocido.
Apenas recobró el aliento, volvió a su casa e informar del caso a sus padres, quienes le instruyeron para que enterara de su macabro hallazgo a las autoridades del ramo y éstas procedieran en consecuencia a fin de deslindar responsabilidades.
En cuanto las autoridades ministeriales fueron llevadas por el menor de edad al lugar de su hallazgo mortal, se comprobó la veracidad de su reporte y se tuvo a la vista el cadáver de un individuo del sexo masculino, de entre 60 y 65 años, que vestía una chamarra de color azul, un pantalón de mezclilla del mismo color, calzaba huaraches color café y sujetaba su pantalón con un cinturón café, sin que entre sus pertenencias escasas portara documento alguno que lo identificara de manera fehaciente en ese mismo momento.
Los escasos indicios reunidos en ese sitio permitieron a las autoridades ministeriales suponer que acaso el hoy occiso sujeto, tal vez por su mayoría de edad, pudo haber perdido el equilibrio cuando caminaba por la orilla del arroyo, precipitarse a la crecida corriente y acaso su ignorancia para nadar o que los golpes que sufriera, le impidieron luchar por su vida y finalmente terminó por perecer de asfixia por sumersión en ese embalse, sin testigos a la vista que pudieran brindarle algún tipo de auxilio.
Así que integradas las diligencias del caso el representante social de turno dispuso del traslado del cadáver a la morgue del Servicio Médico Forense para la práctica de la necropsia de ley, apenas los bomberos municipales hicieran el rescate del cuerpo sin vida de entre las aguas del arroyo.
Deja tu Comentario