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14 noviembre 2015
Hay Tres Versiones de su Muerte: Fue Asesinado a Golpes, se Suicidó, Murió por Cogestión Alcohólica
Fuente: OEM
Versiones que van desde un presunto abuso de autoridad, brutalidad y tortura policiaca que derivó en el asesinato a golpes de un ilegal centroamericano, como hasta la de su suicidio por ahorcamiento, sin dejar de lado su muerte como consecuencia del abuso de las bebidas alcohólicas; ocurrida en los separos de Seguridad Pública del municipio de Jesús María, llevó a las autoridades ministeriales a la retención de tres uniformados de la corporación, del juez calificador y del propio médico al servicio de la dependencia, para esclarecer el espinoso asunto.
La primera de las versiones, sin que hasta la fecha las autoridades ministeriales hayan emitido información alguna, refiere que el ilegal centroamericano, de origen hondureño, habría sido detenido la tarde noche del martes 10 de los corrientes en la vía pública, a la denuncia que se hiciera en su contra por acusar los efectos de las bebidas embriagantes.
A su aprehensión, ejecutada por los policías preventivos de Jesús María, Jorge Armando Sandoval Caudillo y Héctor Martínez, se le remitiría a barandilla y se enteraría de la misma al comandante de turno, Juan de Lira Dávila, y éste a su vez haría lo propio con el director de la corporación, Carlos Adalid Martínez, para que se le remitiera al Instituto Nacional de Migración, por su calidad de indocumentado.
Esta primera versión refiere que, al oponerse el jefe policiaco al cumplimiento de tal disposición oficial y por sus instrucciones, sus tres subordinados propinarían severa golpiza al hondureño para que guardara silencio y dejara de exigir su derecho a ser llevado ante esa autoridad o bien a que se le permitiera hablar con el presidente municipal de ese municipio, Antonio Arámbula, con el fin de solicitarle los recursos económicos que requería para retornar a su país de origen.
A partir de entonces, la versión cambia a que luego de ser molido a golpes, el indocumentado fue abandonado inconsciente a su suerte en uno de los separos policiacos, donde expiraría consecuencia de la brutal golpiza que recibiera y su deceso sería confirmado por el médico de guardia en la corporación, quien al enterar del delicado asunto a las autoridades ministeriales, sería el representante social de turno en la Agencia del Ministerio Público adscrita a Jesús María, Fernando Marentes Zavala, el encargado de integrar las diligencias del caso a fin de deslindar responsabilidades.
Ante la injerencia ministerial, se llamaría a cuentas al celador de la corporación policiaca, al juez calificador, al médico que comprobó la muerte del ilegal centroamericano y se retendría a los preventivos, Jorge Armando Sandoval Caudillo y a Héctor Martínez, así como a su superior inmediato, Juan de Lira Dávila, para que rindieran su versión de los hechos.
Pero luego se propalaría la versión de que el indocumentado, ante la negativa de ser atendido como lo exigía, «había optado por el suicidio y enseguida ese rumor se cambiaría a que había dejado de existir a consecuencia de una congestión alcohólica, como consecuencia de la desmedida ingesta de bebidas alcohólicas».
Sin embargo, las autoridades ministeriales no han emitido información oficial alguna sobre su intervención en el caso y se continuaba ignorando la realidad del delicado asunto.
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