ÚLTIMA HORA
26 marzo 2014
Por Mario Mora Legaspi
En esta temporada de primavera-verano será necesario adoptar medidas preventivas para evitar la propagación de piojos, sobre todo entre niños y niñas en edad escolar, advirtió la médico familiar Maricela Saldaña González, adscrita a la Delegación Estatal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La pediculosis es uno de los problemas cutáneos más frecuentes en época de calor y es identificada por la picazón, irritación e incluso lesiones que resultan de rascarse la cabeza por la infestación de piojos.
Saldaña González explicó que si bien este insecto no propaga enfermedades, es importante identificar la infección de manera oportuna, para evitar daños en cuero cabelludo, así como la proliferación y el contagio a las personas más cercanas o del entorno.
Dijo que generalmente son los niños en edad escolar quienes reportan en consulta estos síntomas y refieren que “en el salón de clases otros compañeros también los tienen”.
En este sentido, explicó que el piojo se reproduce con mucha rapidez, pero no brinca ni vuela, de modo que la única forma de transmisión es por contacto. De ahí la recomendación de no compartir ropa, peines, gorras, artículos decorativos o implementos para el peinado.
En caso de tener el cabello largo, se sugiere sujetarlo y peinarlo todos los días con peines de dientes muy cerrados, dado que el piojo se adhiera a la piel para alimentarse de la sangre. Así las cosas, el peinado debe realizarse desde la raíz del cabello.
En caso de infección, es necesario lavar con agua caliente -o planchar a temperatura- la ropa de cama, la de uso personal, toallas y otras que hayan estado en contacto con el paciente.
De igual importancia será iniciar un tratamiento que puede ir desde los clásicos hasta los químicos -estos últimos debidamente supervisados-. Entre los primeros, se puede recomendar el uso de vinagre templado (no más de 50°C) sobre el pelo seco, una gorra de plástico y encima una toalla para preservar el calor por alrededor de 30 minutos. Respecto de los productos químicos, la doctora Saldaña González advirtió que el uso inadecuado puede desarrollar resistencia del insecto y después será más difícil erradicarlo, por lo que recomendó buscar la supervisión de un médico experto, que prescriba el fármaco necesario.
Los piojos son insectos parasitarios sin alas. Viven en las cabezas de las personas y se alimentan de su sangre. El adulto tiene el tamaño aproximado de una semilla de ajonjolí (sésamo). Los huevos, llamados liendres, son aún más pequeños, casi como una escama de caspa. Los piojos y las liendres son más fáciles de detectar en la línea del cuello y detrás de las orejas.
Los piojos son sumamente contagiosos. El contacto cercano o el uso compartido de efectos personales, tales como sombreros o cepillos para el cabello, implica un riesgo. Los niños de 3 a 11 años y sus familias adquieren piojos con mayor frecuencia.
Es necesario subrayar que la higiene personal no se relaciona con los piojos. Los piojos no diseminan enfermedades, recalcó finalmente la médico familiar del IMSS en Aguascalientes.
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