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23 septiembre 2011
31.6 por Ciento de Escolares y 32.5 por Ciento de los Adolescentes se Encuentran en Esta Situación: Doctora María Pía Martínez Gigena
Las Encuestas Nacionales de Salud de 1988, 1999 y la última hecha en 2006, así como todos los estudios epidemiológicos realizados acerca del aumento de peso en los mexicanos confirman que hay un aumento en la prevalencia.
Los últimos resultados de la Encuesta Nacional de Salud (ENSANUT 2006) arrojan un 26% para ambos sexos entre los cinco y los 11 años de edad. Hace apenas siete años era del 18.6%. Desde 1999, México ha superado la prevalencia de la obesidad que tenían los norteamericanos: en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición realizada en Estados Unidos (NHANES 1999-2000), la prevalencia entre seis y 11 años fue de sólo el 15.1%, aumentando al 18.8% en la encuesta de 2003-2004.
Lo anterior no sólo significa que uno de cada cuatro niños mayores de seis años presentan mala nutrición por exceso, “sino que el análisis de esta misma población, buscando datos que apoyen la existencia de alteración en el metabolismo de carbohidratos, muestra que por lo menos el 50% de los niños y adolescentes obesos presentan concentraciones elevadas de insulina y resistencia periférica a la misma” explicó la Dra. María Pía Martínez Gigena, Pediatra Endocrinóloga del Centenario Hospital Miguel Hidalgo. Factores conocidos de alto riesgo para el desarrollo de diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, dislipidemia, aterosclerosis y enfermedad vascular cardíaca y cerebral, particularmente cuando la obesidad se desarrolla durante la infancia.
Tratando de investigar el por qué de esta creciente epidemia, hace seis años se realizó una encuesta en la Consulta Externa de Endocrinología Pediátrica del Centenario Hospital Miguel Hidalgo. Se encontró que el 37.1% de los pacientes con sobrepeso/obesidad no acudían a consulta por este motivo. Más aún, el 82.2% de los pacientes que acudían por obesidad ya tenían índice de masa corporal mayor al percentil 97. Tal parece que la preocupación de los padres por esta enfermedad no es mucha, sino hasta que se llega al límite, o hasta que llegan las complicaciones.
“Una vez que se somete a un plan de alimentación, no es al niño a quien le cuesta cumplirlo, sino a los padres, quienes cargan con malos hábitos y no pueden someterse a las modificaciones del estilo de vida, desde la dieta hasta la actividad física. Es muy difícil para el niño ir a contracorriente. El tratamiento de la obesidad en cuanto a alimentación y actividad física es familiar”, informó la Pediatra Endocrinóloga María Pía Martínez Gigena.
La prevalencia de la obesidad en la edad pediátrica cobra importancia después de los 5 años. Las escuelas tienen cooperativas y los niños se llevan dinero en lugar de refrigerio, gastando más de lo razonable del presupuesto familiar. A esta edad observamos que el porcentaje de niños con sobrepeso, según la ENSANUT 2006 aumenta a más del triple, comparándolos con el grupo de menor edad. El aumento es evidentemente progresivo conforme aumenta la edad, y es mayor en las zonas urbanas que en las rurales.
“Lo sorprendente y alarmante es que cada vez inicia a edad más temprana y Aguascalientes va a la vanguardia ya que la prevalencia de sobrepeso/obesidad es del 31.6% entre los escolares y del 32.5% entre adolescentes, superando con estas cifras, al promedio nacional”, aseguró la Dra. María Pía Martínez Gigena.
El Centenario Hospital Miguel Hidalgo emite a la población de Aguascalientes recomendaciones de tratamiento para el paciente obeso, estas son: llevar a los niños al parque, a practicar algún deporte, o en su defecto, tener una bicicleta fija o caminadora en casa. Gastar menos en botanas, comida industrializada, salidas a restaurantes, lo cual ayudaría hasta en el presupuesto familiar. Usar menos el auto y más las piernas permitiría gastar calorías y ahorrar gasolina. Ver menos televisión ayudaría a disminuir antojos.
Buscar además una terapia que mantenga ocupada la mente y manos (pintar, tejer, bordar, trabajar con madera, etc.) quitaría la ansiedad por comer. Evitar televisión en las recámaras. No ingerir alimentos mientras se ve televisión o se trabaja en computadora. No utilizar la comida como incentivo o recompensa. Mejorar la autoimagen, la confianza y las condiciones de aceptación e integración social del paciente. Preferir el término de sobrepeso a los de “obeso” y “gordo”. No está de más la visita periódica al médico.
“Es momento de tratar el problema, no esperar hasta una obesidad tan grave, porque como se ha podido observar, el aumento en la grasa corporal en el niño con sobrepeso es casi logarítmico, cada año que pasa duplica el aumento del año anterior, hasta llegar a un punto donde no hay vuelta atrás. Es tiempo de girar. Hagámoslo por nuestros niños. Démosles un ejemplo, una oportunidad, más y mejor vida”. Aseveró la Dra. María Pía Martínez Gigena, Pediatra Endocrinóloga.
El Hospital Miguel Hidalgo ofrece entre su catálogo de más de 70 especialidades y subespecialidades la consulta externa de Endocrinología Pediátrica, la cual brinda atención médica de alta especialidad a pacientes que sufren sobrepeso u obesidad en Aguascalientes. El compromiso de la institución va más allá, al colaborar en la detección temprana de los factores de riesgos para abatir este problema de salud pública, así como instaurar una cultura de la prevención que contribuya a mejorar la salud de la población en todos los órdenes de la vida.
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