ÚLTIMA HORA
25 abril 2011
Por Joss Luhu
Pepe Aguilar regaló una noche de romanticismo mexicano a las miles de personas que acudieron al Palenque Federico Méndez de la Feria Nacional de San Marcos, donde contagió de melancolía al público al interpretar “Albur de Amor” en dedicatoria a su padre Antonio Aguilar, arrancando aplausos en memoria del charro zacatecano.
“Y todavía valor me sobra, hasta donde pude aposte, si me matan a balazos, ¡que me maten que al cabo y que!”, cantaron a coro miles de gargantas, mientras que Pepe Aguilar, en el centro del redondel, con la mirada clavada en el piso, interpretaba la canción: “Albur de amor me gustó, yo lo jugué, como era pobre yo mi vida la hipotequé…”.
Un popurrí de José Alfredo Jiménez levantó al público de sus butacas, los hizo brindar y cantar: “Ella quiso quedarse, cuando vio mi tristeza, pero ya estaba escrito, que aquella noche, perdiera su amor”.
Pepe Aguilar hizo gala de su voz, ataviado con un traje charro negro, regaló varias toallas de las que usó para secarse el sudor, deleitando al público que llenó casi el 90 por ciento del aforo, arrancando suspiros y brindis con la interpretación de “por mujeres como tú, amor, hay hombres como yo…”
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