ÚLTIMA HORA
10 septiembre 2014
Por Mario Mora Legaspi
En el marco de El Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora este 10 de septiembre, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revela con datos de 2012 que dos entidades –Quintana Roo y Aguascalientes- casi duplicaron la tasa nacional con 10.1 y 9.3 por cada 100 mil habitantes, respectivamente. El promedio nacional fue de 4.7 por cada 100 mil habitantes.
Asimismo, el suicidio en adolescentes y jóvenes es una realidad cada vez más latente en el país, pues en 2012 se registraron 826 suicidios en adolescentes de 15 a 19 años, lo que representa una tasa de 7.4 muertes por cada 100 mil adolescentes.
En este renglón, Aguascalientes es una de las cinco entidades que presentan tasas mayores a 11 defunciones por cada 100 mil adolescentes.
En la mayoría de los países, el fenómeno del suicidio es considerado como un indicador directo de la salud mental de la población, en cuyo origen convergen distintos factores de riesgo tanto biológicos como psicológicos y sociales. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el suicidio se concibe como un acto deliberadamente iniciado y realizado por una persona en el pleno conocimiento o previsión de su desenlace fatal.
No obstante, la tendencia de suicidios consumados en el mundo ha ido en aumento y el caso de México no ha sido la excepción. De acuerdo con las estadísticas de mortalidad, durante 2012 en el país se registraron 5 mil 549 suicidios, de los cuales 80.6% fueron consumados por hombres y 19.4% correspondió a mujeres, lo que significa que ocurren cuatro suicidios de hombres por cada suicidio de una mujer, brecha que se ha acentuado en el periodo 1990-2012.
En lo que se refiere a su evolución, es posible advertir que la tasa de suicidios presenta una tendencia creciente, pues de 1990 a 2012 para la población en general la tasa se duplicó al pasar de 2.2 a 4.7 suicidios por cada 100 mil habitantes. Por sexo, en 2012 la tasa de mortalidad por esta causa fue de 7.8 por cada 100 mil hombres y de 1.8 suicidios por cada 100 mil mujeres.
El comportamiento de los suicidios por entidad federativa muestra que en 2012 existen dos entidades que casi duplican la tasa nacional (Quintana Roo y Aguascalientes con 10.1 y 9.3 por cada 100 mil habitantes, respectivamente). En tanto que Guerrero presenta la tasa más baja con 2.6 suicidios por cada 100 mil habitantes, detalla el INEGI.
La combinación de distintos factores sociales predisponen la decisión de una persona para quitarse la vida. Algunos estudios mencionan que este comportamiento se ve diferenciado también por grupos de edad: entre los jóvenes, es posible encontrar ciertos hechos asociados con la depresión y el aumento en el consumo de drogas y alcohol; en los grupos de edad productiva, existen factores de índole laboral y económica; y en los adultos mayores, enfermedades que generan dolor o discapacidad.
El suicidio en adolescentes y jóvenes es una realidad cada vez más latente en el país[1] pues en 2012 se registraron 826 suicidios en adolescentes de 15 a 19 años, lo que representa una tasa de 7.4 muertes por cada 100 mil adolescentes.
Como se mencionó anteriormente, el suicidio es un fenómeno que va en aumento y para los adolescentes no es la excepción. Es así que en 1990 en hombres representó una tasa de 4 y en mujeres de 1.4 por cada 100 mil adolescentes, en tanto que para 2012 fue de 10.5 y 4.3 por 100 mil adolescentes, respectivamente.
Al interior del país, el impacto del suicidio en los adolescentes es diferencial, debido a que hay entidades que son más afectadas que otras. Es así que Aguascalientes, Colima, Distrito Federal, Guanajuato y Tabasco presentan tasas mayores a 11 defunciones por cada 100 mil adolescentes, mientras que en el extremo contrario, Baja California, y Sinaloa son entidades que presentan menos de tres suicidios por cada 100 mil adolescentes de 15 a 19 años.
Del total de la población que cometió suicidio, el conjunto de quienes tenían de 15 a 29 años de edad representaron la mayor proporción de fallecimientos por este hecho (42.6%). Por sexo, esta situación se acentúa más en las mujeres, ya que la mitad (48.5%) eran jóvenes en estas edades. Por otra parte, llama la atención que del total de suicidios, 10.6% corresponde a personas de 60 y más años.
De acuerdo con el nivel de instrucción que tenían las personas que cometieron suicidio, el mayor porcentaje correspondió a los que contaban con estudios de secundaria (33.5%). Por sexo, se observa que 35.3% de los hombres contaba con estudios de primaria en tanto que 25.9% de las mujeres se encontraban en esta condición. Por otro lado, 22.8% de las mujeres tenían bachillerato o preparatoria mientras que en esta situación se encontraban 14.7% de los hombres.
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