ÚLTIMA HORA
25 noviembre 2015
La defraudan, le dañan su sonrisa, y ahora hasta amenazan con demandarla; es la situación de una paciente de odontología que acudió a la Clínica Dental de la Universidad La Concordia, en donde estudiantes practican y cobran, entregan trabajos mal hechos, y no quieren responsabilizarse de los mismos, según detalló la afectada, quien se dirigió a este matutino para pedir que se le cumpla.
Relató que acudió a este centro ante una atractiva oferta para prótesis dental, sin embargo desde el principio le cambiaron el precio, argumentando que el material que ella quería para la pieza, libre de metal, era un poco mayor; ella accedió y dejó el 50 por ciento de adelanto de los cinco mil 100 pesos que le dijeron costaría todo el trabajo.
Desde el pasado mes de julio, en que acudió a la primera cita, comenzó a notar varias omisiones clínicas, de limpieza, y la falta de profesionalismo y ética, primero del estudiante encargado del tratamiento, y posteriormente del técnico dental, ya que la citaban a una hora y pasaban hasta tres horas para que la atendieran; además, el joven practicante no contaba con el instrumental necesario, y manipulaba las piezas dentales con la mano, lesionando poco a poco la encía de la paciente.
Aun cuando le aseguraron que el tratamiento terminaría el 24 de agosto, la fabricación de la prótesis se retrasó en demasía; resaltó que al momento de la entrega las piezas no eran en nada parecidas a sus dientes originales, a pesar de que le tomaron las debidas muestras y le aseguraron que sería un trabajo estético y resistente.
Al intentar colocarle la prótesis dental, el tamaño inadecuado de los dientes postizos no permitió que se fijaran perfectamente a los suyos, como debe ser en un tratamiento de este tipo para evitar daños a la dentadura, e incluso encías y demás componentes de la cavidad oral; la afectada pidió que se le hiciera de forma correcta la prótesis, según detalló, esto fue motivo de molestia del estudiante, quien no se presentaba a las citas para al revisión de la nueva placa.
Luego de un verdadero calvario, en el cual pasaron varios meses, pues los estudiantes salieron de vacaciones, le hicieron finalmente la entrega de la prótesis, la cual era sólo una adecuación de la fallida; con la cavidad bucal bastante lastimada, la joven se retiró con sus nuevos dientes, pero con un dolor intenso, y un aspecto nada estético de su boca.
Indicó que las molestias incrementaron con los días, lo cual le impedía comer, y comenzó a presentar mal aliento, problema que, aseguró, jamás había tenido; cuando por fin pudo comer, en el primer bocado la prótesis se partió en dos.
Acudió nuevamente a la clínica para solicitar se le hiciera válida la garantía, que incluía al pago de la misma, que valga mencionar, ya había liquidado cuando se le colocó, aunque ella refirió que no estaba del todo conforme con el trabajo.
La institución se negó a hacerle una nueva prótesis, argumentando que ella había sido la responsable del daño por el mal uso que le dio; no conforme con ello, bajo engaños hicieron a la joven escribir su nombre en un documento para permitirle hablar con el técnico dental, quien le reconoció que había obtenido el doble de ganancia de su tratamiento, con ese papel, la clínica se quiere amparar de que ella aceptó los términos bajo los que se cumplió con el tratamiento.
Han pasado más de cinco meses en los que la boca de la paciente ha sufrido diversas lesiones por el mal tratamiento, recalcó que el aspecto de la prótesis provisional, que ella había adquirido por fuera y le acondicionaron para que pudiera comer, es bastante malo por el manejo que le dieron durante la intervención que el estudiante hizo en su boca, ahora se niegan a responderle por la mala calidad de la prótesis, o a devolverle su dinero.
Ante el reclamo insistente de sus derechos, y ya que la joven incluso acudió a pedir la intervención de la Profeco, dijo que el director de la Clínica Dental de La Concordia le refirió que no se le atenderá ya más, pues han gastado lo suficiente en ella.
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