Palestra Aguascalientes

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Educar a la Juventud es la Tarea no Terminada

16 marzo 2011

Por Oscar Castell Blanch Gutiérrez

Juventud, una palabra que engorda las flaquezas del mundo moderno, una juventud mermada por las carencias internacionales. Juventud, un término ya más necio que fresco, nos recuerda a los países del pacífico, a veces azotados por tsunamis, a veces progresistas, a veces arruinados. Una juventud que hoy en el estado, nos sorprenden con sus excentricidades, sus modas, sus tendencias, sus anhelos, sus dificultades, sus huecos y sus talentos.

En el estado de Aguascalientes existen 106 mil 300 estudiantes de los cuales 17 mil alumnos son de bachillerato, de esta última cifra cada año desciende el 14 por ciento significan dos mil 300 jóvenes en la calle, jóvenes Ni-Ni que han claudicado de sus estudios por pereza o por tener que trabajar para conseguir dinero.

Pero eso no lo es todo; anualmente 24 mil 600 jóvenes egresan de secundaria y por lo general presentan examen de ingreso en una o dos preparatorias, pero es triste decir que de estos jóvenes sólo 17 mil consiguen un lugar en al menos una preparatoria, dejando sin estudio y sin ánimos de hacer nada a aproximadamente ocho mil 400 jóvenes con anhelos e ilusiones. Mismos jóvenes que siempre vemos trabajando como cerillitos en los supermercados, o acarreando bolsas y costales en el agropecuario, o en la portada de periódicos amarillistas donde son tachados irremediablemente de criminales con toda la agravante.
Una vez más la juventud pierde ante las malas administraciones. Tan sólo la estatal ha invertido 700 millones de pesos en el 2010; mientras que el gobierno federal ha destinado ese mismo año, el 5.8 por ciento del PIB, inversión atractiva de cinco mil millones de dólares.

Sin duda México le invierte más porcentaje de su PIB a la educación que otros países: EU gestiona solamente el 2.5 por ciento, pero ya considerando las magnitudes de cada bolsillo, en términos relativos, EU invierte 30 mil millones de dólares más que México. Otros países piensan en el futuro, mediante la educación, México, en cambio, piensa en la coyuntura, mediante las alianzas.

La desilusión de nuestra patria aun no termina ahí: aunque la inversión hacia la educación que hizo Calderón ha sido histórica, en 2010 el examen ENLACE continúa presentando frustrantes resultados que mantienen a México reprobado ante la UNESCO, mientras que Aguascalientes, obtiene el quinto lugar en desempeño nacional de educación. Adicionalmente se dice que la SEP se ha convertido en una especie de plataforma política de cara a los comicios del 2012. Sin negar que cada funcionario tiene su corazoncito y además posee el derecho de aspirar y suspirar por lo que quiera, lo que está en juego es mucho más importante que una candidatura política.

Claro es que se le ha apostado demasiado a la educación de México, pero opino que esta inversión se encuentra desmeritada por malas administraciones que destinan el dinero en cosas inútiles, lo necesario es incrementar la oferta educativa de escuelas federales, hacerle menos caso al molesto sindicato que suspende labores cada viernes, y destinar más fondos a la retroalimentación de los maestros y maestras con becas de estudio de maestrías y doctorados para aumentar la calidad de la enseñanza y del alcance pedagógico, certificar la competencia de cada profesor y despedir de plano al típico “profe chido” a quien debemos el gran estereotipo de un México holgazán y flojo.

La educación es la única arma que los jóvenes de hoy tenemos para sostener con táctica las riendas de México, este pequeño país que viene en carroza trémula, avanzando paso a pasito y resolviendo sus problemas uno a uno con tal lentitud. La ventaja de los jóvenes del siglo XXI es que tenemos la fe de que no cometeremos los mismos errores de quienes hoy nos han sumido en una crisis económica de la que ya sólo se ven fantasmas, en una guerra sangrienta contra un crimen organizado que nunca debió crecer, y de quienes le han puesto una bala a la cabeza de José Vasconcelos.

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