Palestra Aguascalientes

ÚLTIMA HORA

El Despertar de los Ancestros

22 diciembre 2009

canoa

Por Georgina Rivera

En la mañana del 4 de julio de 1976, una aparición del pasado se materializo súbitamente en la bahía de Papeete. Una canoa doble, similar a la usada por los navegantes de los tiempos ancestrales, entro en el puerto de Papeete.

Miles de Tahitianos dieron la bienvenida al Hokulea con un poco de su memoria ancestral recuperada.
La idea detrás de este logro, fue a buscar la evidencia perdida que comprobaba la convicción de que las del Pacifico Sur habían sido habitadas, voluntariamente por los Polinesios en busca de nuevos hogares.

En controversia opuesta a la teoría de Andrew Sharp de una colonización accidental, David Lewis decidió descubrir las antiguas técnicas de navegación, junto con Benne Finner, decidió construir replicas de viejos barcos Polinesios para probar sus capacidades. Primero construyo el Nalehia, inspirado en una canoa inter islas que perteneció a Kamehameha III.

De 12.9 metros de largo y equipado con un mástil, este bote se maniobraba con un remo. Las pruebas de Nahelia en las costas de Hawaiianas confirmaron la aptitud marina de los botes Polinesios. Pero Ben Finney había decidido ir más allá.

El comenzó a construir una doble canoa que se navegaría sin instrumentos entre Hawaii y Tahiti, en la búsqueda de los héroes Tahitianos cuyas aventuras eran narradas en leyendas Hawaiianas. Las 2220 millas náuticas (mas de 4,000 km) que separan a las islas Hawaii y Tahiti, podían probar que los antiguos marinos Polinesios tenían canoas y técnicas de navegación que se requerían para extenderse las considerables distancias que separaban sus islas.
Finney también querían que este viaje fuera pretexto para que Hawaiianos y otros Polinesios participaran en el proyecto para capturar algo del conocimiento olvidado de sus ancestros. Este propósito doble estaba presente en el proyecto inicial y continuaría como veremos en experimentos posteriores.

En función de obtener los recursos necesarios, Ben Finnes estableció una sociedad Viajera Polinesia en 1973, con Tomas Holems y Herbert Kawainui Kane. Una gran canoa doble fue construida en nueve meses (1974-1975). Tenía 19 metros de largo, dos cascos conectados por 8 arcos cruzados soportando la cubierta y dos mástiles como velas invertidas del tipo de pinzas de cangrejo que usaban los Hawaiianos. Los cascos y uniones estaban hechos de materiales contemporáneos, una pequeña concesión para tal experimento.
Finney aseguro a sus detractores que el barco poseía la forma y el diseño de las antiguas canoas y se desempeñaría de la misma manera, alcanzaría una velocidad de 10 nudos en condiciones ideales y alrededor de 4 nudos en viento moderado.

La canoa se llamo HOKULEA en honor de Arcuturus, la “estrella alegre” que pasaba directamente sobre el archipiélago Hawaiiano. Como no se encontró a un polinesio que tuviera conocimiento suficientes para guiar el barco a puerto seguro usando los métodos tradicionales, Finner busco a Manui Piailug, un navegante de Satawai, en una isla localizada en el Archipiélago Carolino de la Micronesia.
En mayo de 1976, el Hokulea fue puesto a la mar en la isla de Maui A 500 millas al oeste de la longitud de Tahiti. Este punto de partida obligo a tomar una ruta en forma de un boomerang que se arqueaba al este. Lo que Fitnney había planeado.

Durante la primera parte del viaje el Hokulea navego al sureste en contra de los vientos del norte y las corrientes que empujaban al oeste. Cuando un poco después del ecuador encontró una calma deprimente la corriente ecuatorial causo que se desviara de este. Fue gracias a que la tripulación maniobro el Hokulea tan al este como fuera posible para poder cruzar la línea en posición de encontrar corrientes y vientos que los llevaran a su objetivo.
Usando las estrellas, el sol, la luna y las corrientes oceánicas, Mau Piailug guio al Hokulea sin falta, inclusive cuando las nubes nublaban el horizonte, y durante la tormenta monitoreaba el progreso y posición de la canoa.

La tripulación se alimentaba de pescado fresco y la dieta acostumbrada de los antiguos polinesios era: pan de fruta, patatas, bananas, harina de pendanus, cocos, pescado seco, etc.

En Junio la canoa llego a Mataiva, el punto mas al este del atolon de Tuamutut, localizado a 315 kilómetros de Tahiti. Calurosamente bienvenidos por los isleños Puamotu, la tripulación se quedo ahí por un día y medio antes de retomar su viaje en ruta hacia Tahiti, encontraron en la mañana del 4 de Junio. Después de 32 días al mar Hokulea había recortito 5,370 kilómetros.

El regreso a Hawaii, planeado sin instrumentos tuvo que ser hecho de la forma moderna por diversas razones. Entre ellas, porque el Hokulea partió de Tahiti con una nueva tripulación a bordo. Uno podía criticar alguno puntos del experimento, sin embargo uno debe de reconocer el tremendo logro, la romántica hazaña y el rico valor histórico.
Desde el punto de vista cultural, el impacto del viaje de Hokulea de Hawaii a Tahiti fue innegable. Esta canoa doble contribuía fuertemente a una nueva conciencia que ayudaba a un renacimiento cultural. Incluso la Polinesia Francesa.

En detrimento a este renacimiento cultural, todavía quedaba una brecha: ningún polinesio fue capaz de maniobrar como sus ancestros lo habían hecho. Entonces un joven hawaiano, Naiboa Thompson, se vio interesado durante el viaje de Tahiti a Hawaii y no ignoró este llamado.

El Hokulea dejo Hawaii en Julio de 1985 dirigido a un largo viaje bautizado “Viaje de Redescubrimiento”, esta odisea incluyo las islas de Tahiti, Riatea, Bora Bora, Islas Cook y Nueva Zelanda, donde Hokulea inverno.

Luego se dirigió a Tonga, Samoa y regreso a Tahiti por el camino de las Islas Cook, y finalmente todo Raguiroa antes de regresar a Hawaii. En este viaje duro 2 años, le ayudo a probar las técnicas de navegación antiguas en todo tipo de vientos y mares y a propagar el mensaje cultural más allá de Tahiti y Hawaii. La doble canoa había viajado más de 24,000 millas náuticas, lo equivalente a una vuelta alrededor del mundo.

En Julio 5 de 1992, el Hokulea llego nuevamente a Tahiti en ruta al sexto festival del Pacifico Sur en las islas Cook, a bordo de una nueva tripulación de jóvenes polinesios de diferentes archipiélagos que había aprendido los métodos de navegación ancestrales bajo la guía de su maestros: Nainoa Thompson.

La aventura del Hokulea sigue hasta hoy….

Deja tu Comentario