Palestra Aguascalientes

ÚLTIMA HORA

Paulina Ceballos

18 octubre 2009

Danzante Verde

Por Paulina Ceballos

Tercera Llamada…

Dan la tercera llamada y comienza el gran show, entre actores y músicos se llena el escenario. No es tan grande el lugar, por lo que puedes distinguir claramente la expresión en los rostros de los artistas, algunos bastante desalineados y otros tan formales como si estuvieran en el evento del año, pero es claro que todos están bien sumergidos en sus personajes.

Un actor interpreta a muchos personajes, a cada uno le da ciertas características, crea una vida independiente a la de él y sólo le presta su cuerpo.

Un músico también interpreta la música, en cada melodía crea diferentes sentimientos, expresándolos a través de las notas, y así cada artista tiene su manera de hacerlo.

Existen técnicas creadas para cada una de las diferentes artes. El artista las aprende para poder hacer su trabajo de la forma que conforme a algún otro individuo, se dice, es la forma correcta de hacer las cosas, pero aquí sí se pueden romper las reglas.

La técnica puede ser importante hasta cierto punto en una obra de arte, pero en realidad al final el artista hará su parte conforme él se adapte, y sobre todo de la manera en que vaya desarrollando su propio proceso creativo. El arte es más que un método sistematizado, es el propio ser humano proyectando sus ideas de la forma que más le gusta.

Todos somos creativos, sólo que algunos ya lo tienen en la sangre, ya nacen con esas características y con la facilidad para crear algo innovador, algo que llame la atención, porque de alguna forma va a obtener críticas positivas o negativas hacia su trabajo, pero el artista sabe que esa es la finalidad, obtener que la gente hable del trabajo, que sea algo para recordar en cualquiera de las dos formas.

Habrá que ver a que darle más peso, si a la forma o al fondo. Considero que sin fondo no podría llamarse arte, es cierto que para criticar una obra se observan los aspectos técnicos, los materiales, los procesos realizados, pero si el artista se fija más en esto, la obra no tendrá el mismo significado. La expresión que el artista da a través de su trabajo es lo que le da más presencia.

Un ejemplo: Dos bailarina clásicas, diariamente en sus clases realizan todos los ejercicios técnicos para poder tener mejor postura, para tener más flexibilidad y lograr bailar mejor, ya después de cierto tiempo logran controlar su cuerpo gracias a esos ejercicios, una conoce mejor la técnica que la otra, pero la que no conoce mucho interpreta y expresa cada uno de las emociones necesarias.

Una de ellas va a interpretar al cisne principal en El Lago de los Cisnes, ¿Qué prefiere ver Usted?, ¿a una cisne bailando increíble pero que no transmite nada?, ¿o a una cisne que no bailara tan bien pero que transmite amor, dolor, tristeza e hizo una gran interpretación a tal grado que el público lloró en lo trágico de la obra?

En mi caso prefiero a la segunda. La primera me cansaría a los 15 minutos. La técnica es importante, pero sin la emoción, sin esa expresión que ayuda a identificar si tienen miedo, están tristes o tienen sueño, no es lo mismo.

Tercera llamada.

Los artistas están tan sumergidos en sus personajes, que logro identificar rápidamente la emoción que cada uno de ellos expresa, algo que no siempre sucede cuando escuchas la Tercera Llamada…

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