Palestra Aguascalientes

ÚLTIMA HORA

¡El Rayo ya Volvió!

31 mayo 2016

EL-RAYO

Por Enrique Hernández Morales

Y con mucha más fuerza que hace cinco años. Los Rayos del Necaxa están de vuelta en el máximo circuito del balompié mexicano gracias al impecable trabajo de una administración que sabe del negocio y gracias también a la entrega de sus jugadores que sudaron en serio la camisa.

Le bastaron sólo dos años a Ernesto Tinajero y a Guillermo Cantú para regresar al Necaxa al lugar que nunca debió perder.

Pero digo que los Rayos regresan con mucha más fuerza que hace cinco años porque el equipo ha logrado, sobre todo desde que este grupo empresarial se hizo de él, permear en una sociedad hidrocálida que durante años le fue hostil.

No hace mucho tiempo el Necaxa atravesó una de sus peores crisis cuando dos de sus jugadores agredieron a un joven que meses después terminó muriendo por la paliza recibida. Cuando todo parecía ir bien para el equipo de casa, sucedió esa terrible tragedia que manchó fuerte a la institución.

En su momento se criticó fuertemente la lenta respuesta del club y la frialdad de sus propietarios y de la Directiva ante un hecho tan desafortunado. Pero se superó la crisis. Los agresores fueron sujetos a un proceso penal, y el resto del plantel no se distrajo y siguió adelante concentrado en un solo y urgente objetivo: el ascenso.

La permeabilidad del Necaxa en una sociedad tan extraña como la local no era una tarea fácil. Pero aún así se hizo una gran tarea dentro y fuera de la cancha. En las calles, con la gente, vimos a un equipo mucho más cercano a su afición que se solidarizaba con diversas causas. Vimos a jugadores mucho más humanos, arraigados y realmente convencidos del proyecto Necaxa. Se fueron los tiempos de “las estrellitas” que venían a Aguascalientes sólo a ningunearnos, a cobrar una fortuna y a hacer el ridículo en el césped.

Pero sin duda el trabajo más importante fue el que hicieron los Rayos en la cancha. En tres años el Necaxa fue dos veces Campeón de la Liga de Ascenso, dos veces subcampeón, y una vez nos quedamos a nada de ascender, hace un año precisamente, frente al hoy descendido Dorados en el Estadio Victoria.

Esos logros, irrefutables, la regularidad del equipo y su cercanía con la gente, provocaron en estos últimos años que el número de aficionados, sobre todo niños y adolescentes, incrementara considerablemente. Los que ya éramos seguidores del Necaxa nos hicimos todavía más y –lo sorprendente- los que antes renegaban del equipo de casa comenzaron a emocionarse con la idea de que el Rayo volviera a la Primera.

Hoy ya somos de primera. El Rayo está en la Liga MX y sin duda el gran reto será primero permanecer allí y alejarnos lo más pronto posible de la zona de descenso para después dar espectáculo y lograr títulos.

Que no vaya a pasarnos lo mismo que a Dorados. Estoy seguro que los propietarios del equipo tomarán las mejores decisiones respecto a las contrataciones y al cuerpo técnico, tomando en cuenta que no es lo mismo enfrentarse a Ciudad Juárez o a Zacatecas, que a Monterrey, a los Tigres, al América y al Pachuca, por poner algunos ejemplos. Pero la afición también debe de responder.

Ojalá que nunca más se vuelva a escuchar que el Necaxa “siempre juega de visitante”, por eso de que hay más aficionados del equipo de fuera que del de casa. Y ojalá todos quienes directa o indirectamente tienen ascendencia sobre la sociedad de Aguascalientes no empiecen de amargados a sacar sus traumas contra el equipo.

Además del tema deportivo, tener un equipo de Primera tiene dos ventajas: sirve de válvula de escape para la sociedad que necesita de distractores e incentivos, y reactiva tremendamente la economía local.

Deja tu Comentario