ÚLTIMA HORA
3 octubre 2010
Los pacientes jóvenes llegan con vista cansada por la prolongada exposición a la computadora, videojuegos y televisor…
El pterigión, mejor conocido como la “carnosidad” en el ojo es de lo más común, prueba de ello es que el 80 por ciento de los pacientes que acuden al área de optometría del DIF Estatal presentan este tipo de tejido, el cual se genera por la exposición prolongada al sol, al viento y polvo.
El jefe del departamento de Programas de Salud, Francisco López Vargas, señaló que la gran mayoría de los pacientes que tienen “carnosidades” van de los 30 a los 60 años, sin embargo también se han atendido casos de niños, los cuales generalmente son de zonas rurales.
Esta condición puede afectar uno o ambos ojos, y los factores de riesgo más sobresalientes por las que se presenta son, por la exposición prolongada a los rayos ultravioleta del sol, al viento en exceso, o por estar en contacto permanente con tierra, como es el caso de las personas que trabajan al aire libre.
El signo principal de esta condición es un tejido blanquecino elevado con vasos sanguíneos en el borde de la córnea, y cuando presenta un engrosamiento toma un color amarillento (pingüécula) que puede obstruir la calidad de la visión.
No se requiere tratamiento quirúrgico para el pterigión, a menos que comience a obstruir la visón de manera directa, sin embargo si el paciente no se cuida, puede volver a crecer, particularmente en gente joven.
Para proteger los ojos es recomendable el uso de lentes de sol, ya que éstos tienen un filtro contra la luz ultravioleta, y son de gran ayuda para cubrir los ojos del polvo.
En el servicio de optometría se consultan a 15 personas al día, y adicional a los problemas de “carnosidades”, el siguiente padecimiento más común son las cataratas e hipermetropía en las personas de la tercera edad.
Con relación a los pacientes que requieren lentes, informó que cuando hay armazones con la graduación requerida se les regalan, y si no tienen en existencia se les envía a una óptica donde les dan precio especial. Los lentes bifocales tienen un costo aproximado de 380 pesos y los monofocales los pueden adquirir en 280 pesos.
La consulta de optometría en el Centro de Rehabilitación e Integración Social (CRIS) tiene un costo de 40 pesos, y el horario de servicio es de 8:00 a.m. a 2:00 p.m.
En cuanto a los pacientes jóvenes, dijo que también es considerable la presencia de estudiantes que piensan que tienen alguna enfermedad, pero en realidad tienen la vista cansada porque pasan demasiadas horas frente al televisor y la computadora.
Los síntomas de la vista cansada son sueño al leer, dolores de cabeza, y una sensación de pesadez en los ojos.
Finalmente dijo que es recomendable que cada año las personas acudan a realizarse un examen de la vista, esto a manera de prevención, ya que si requieren lentes y no los usan, puede aumentar su graduación.
Deja tu Comentario