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17 agosto 2015
Tomó a la Pequeña en Brazos y la Aventó Contra la Cama, la Niña Rebotó y su Cabeza Pegó en la Madera de un Sillón
Fuente: OEM
El Juez Quinto Penal dictó auto de formal prisión en contra del empleado Pedro Arturo Martínez Guerrero alías “El Tury” de 41 años de edad, por su probable autoría material en la comisión del delito de homicidio doloso calificado con las agravantes de alevosía y ventaja, por ser su víctima menor de 15 años de edad, el grado de parentesco que le unía a ella y que estaba sujeta a su patria potestad, reunidos los elementos de probanza jurídica en la declaración preparatoria que rindiera ante el magistrado en cuestión.
Mientras que su pareja sentimental y madre de su víctima, la empleada Jessica Ivonne Ramírez Martell de 20 años de edad, quedó en libertad absoluta al comprobarse, vía la integración de las diligencias ministeriales del delicado asunto, que nada tuvo que ver en la muerte de su hija, Jimena Michelle Martínez Ramírez de apenas seis meses de efímera existencia.
La mujer comprobó que la mañana del domingo 9 de los corrientes, luego de prestar sus servicios en un centro de belleza, de los negocios conocidos ahora como SPA, ubicado en el municipio de Jesús María, le envió un mensaje a su concubino y padre biológico de la niña, avisándole que ya volvía a su casa del fraccionamiento Pintores Mexicanos, para que como de costumbre acudiera a esperarla al paradero del servicio urbano de pasajeros, llevando a su hija en brazos.
Pero a diferencia de otras ocasiones, ese día le devolvió el mensaje celular con el cuento de que la esperaría en casa «porque se sentía enfermo y le dolía bastante el estómago», sin sospechar que para entonces ya había lastimado de muerte a la pequeña.
Por eso razón en cuanto arribó a su domicilio y su concubino le franqueó el paso, al mismo tiempo le cedía a la niña y le señalaba que «no sabía el origen de su malestar, ni del sangrado de un oído, que al verla enferma intentó reanimarla brindándole respiración de boca a boca, pero como no logró su objetivo, era mejor que ella la atendiera».
Ante esa situación de apremio y sin esperar a más, la mujer llevó a su hija a la clínica dos del Seguro Social, donde los médicos la cuestionaron de manera severa y constante, el origen de la mortal lesión que le detectaran a la niña, sin que ella tuviera la menor idea, en virtud de que horas antes, al salir a laborar la había dejado en casa en perfectas condiciones de salud, descansando en su cama y dormida luego de alimentarla y cambiarla.
Solo que el desconocimiento de los hechos, la llevó a ser trasladada de manera momentánea a la sede de la Policía Ministerial, junto con el padre de su hija, bajo la sospecha de que ambos tenían mucho que ver con la muerte de la criatura, sin sospechar que la mujer había sido engañada por su pareja sentimental y era ajena a su desalmada acción.
Ya ante el representante social, El Tury que dijo ser empleado de una pollería en el Centro Comercial Agropecuario, refirió que la mañana del domingo 9 de este mes, poco antes de las doce del día, al despertarse con tremendo malestar físico, incluido un persistente dolor de cabeza, luego de la larga parranda que se corriera desde el sábado anterior, observó a su hija dormida a su lado y se incorporó sin hacer ruido, a fin de no interrumpirle su descanso.
Pero para su mala suerte, la bebé de pronto despertó y comenzó a llorar de una manera bastante aguda y supuso que era porque tenía hambre y le proporcionó el alimento que aún contenía su biberón, pero la bebé lo rechazó y enseguida la tomó entre sus brazos e intentó consolarla para que se callara «porque el dolor de cabeza que le atosigaba se le acentuaba más el llanto de la niña y le era bastante insoportable debido a la cruda que se cargaba».
Solo que como su hija continuaba llorando, se desesperó porque no sabía cómo callarla y en un acto irreflexivo, según lo manifestó, la tomó con ambas manos por sus axilas, la levantó a la altura de sus brazos y la sostuvo así algunos segundos, frente a frente, hasta que en medio de la furia que le acometía, la arrojó a la cama cercana con una violencia extrema.
Su acción provocó que la infante al caer al colchón, saliera «rebotada» a un lado de la cama y se fuera a golpear la cabeza en el descansa brazos de madera de un sillón cercano a ese lugar, proyectarse al piso, volver a lesionarse en el cráneo y ahí quedar inconsciente, en silencio y convulsionándose, al tiempo que la otorragia lateral invadía su cara y manchaba el suelo y con dificultades extremas para respirar.
Por eso fue, dijo, que le avisó a su esposa que no podía acudir a esperarla «porque le dolía el estómago» y cuando ella llegó a la casa, le entregó a la niña y le comentó «que de pronto la bebé no podía respirar», ocultándole la verdad de los hechos.
Así que a la integración de las diligencias del caso, que incluyeron las declaraciones de los involucrados en el mismo y la aportación de las pruebas periciales del asunto, éste quedó en manos del Juez Quinto Penal, quien ayer en la mañana impuso el auto de formal prisión al presunto infanticida, Pedro Arturo Martínez Guerrero de 41 años de edad, quien deberá de permanecer tras las rejas hasta conocer la conclusión del proceso judicial que enfrentará.
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