ÚLTIMA HORA
25 julio 2010
La Réplica fue Hecha por Mueblería Princess de Jesús María
Por un periodo de dos meses, tres tallistas le dieron forma a la réplica de la Silla Presidencial que uso Porfirio Díaz, Fernando de Luna, José Salas y Noé de Luna, carpinteros de Mueblería Princess, fueron los encargados de realizar el encargo que el Gobierno Federal solicitó para exhibirse a lo largo y ancho de México dentro del festejo del Centenario de la Revolución y Bicentenario de la Independencia.
La silla fue hecha con base a una imagen que les fue enviada, y en la que aparece Porfirio Díaz sentado en esa silla.
Se cuenta que una vez dentro de Palacio Nacional, el norteño general Francisco Villa, vio de reojo la silla presidencial de terciopelo colorado en un salón; en ella apenas hacía unos años despachaba Porfirio Díaz.
Como iba acompañado del general Zapata, quien destacaba por su carácter serio, taciturno, desconfiado, contrario al carácter de Villa, propuso como de broma, invitarlo a sentarse en ella pero éste declinó.
Fue al contrario, Villa, quien decidió tomar asiento muy cómodo y sonriente por ese gesto simbólico. Invitó entonces a toda la comitiva de quienes asistían a la Convención, a posar frente a las cámaras y los periodistas vieron la oportunidad de retratar ese instante histórico.
En esas célebres imágenes, ambos jefes aparecen y detrás los generales Otilio Montaño, Tomás Urbina y Rodolfo Fierro, éste último, lugarteniente del llamado Centauro del Norte. A su lado izquierdo se colocó el general Zapata, con el rostro serio, morena piel, su inseparable sombrero de ala ancha sobre sus piernas con un brazo apoyado sobre esa silla presidencial.
Ese ostentoso y ansiado asiento de madera dorada, con patas en forma de águila con las alas extendidas, bordada con hilo de plata en el respaldo, era justamente el símbolo del poder y autoritarismo, cuya consecuencia eran las fuerzas que allí coincidían; el poder de las armas rurales y el civil del recién ungido Eulalio Gutiérrez.
Se cuenta que inmediatamente luego de haber tomado las placas, el general Villa tronó contra los periodistas urgiéndolos a salir pronto del lugar; luego pasaron todos a un salón privado para reunirse y comer con el presidente Gutiérrez.
Nota.- El Texto de la Anécdota es de Por Vladimir Abba Bernstorff del Portal TabascoHoy.com
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