BuscaMedic

2 abril 2010

¡Qué te Confundan con Cristo!

fe

Por Antonio Vázquez

El otro día un buen amigo, venía de una semana muy pesada de trabajo procedente de la ciudad de México. Iba a toda prisa junto con sus compañeros de trabajo en el aeropuerto, pues, se les había hecho tarde y en sus respectivas casas, sus familias les esperaban con una rica cena en su honor pues tenían casi un mes si verles.

Corriendo a toda prisa, mi amigo tropezó con un puesto de naranjas que estaba por ahí y todas las naranjas rodaron por la calle. En un instante, pensó en continuar su marcha, pero su conciencia fue más fuerte y prefirió quedarse a ayudar a la chica del puesto a recogerlas. Sus compañeros le apresuraron recordándole que el vuelo se les “iba” y él les pidió que avisaran en su casa que tomaría el siguiente vuelo por un percance que le había ocurrido. Y así fue.

¡Cuál fue su sorpresa, cuando mi amigo al ayudarle a la chica a recoger las naranjas, se dio cuenta de que era ciega y las recogía a tientas! Al terminar, en un gesto de generosidad, mi amigo le pidió una disculpa y le dio un billete de mil pesos para que se ayudara, por la venta que había perdido en ese momento y por las naranjas que se habían magullado.

En ese instante, la chica, sorprendida le preguntó a mi amigo: “Señor, ¿usted es Jesús?”. Pero mi amigo le aclaró que no…

Estimado lector, ¿alguna vez te han confundido con Jesús? Creo que cada día tenemos una excelente oportunidad para, con nuestro ejemplo, lograrlo, porque, hacen falta muchos Jesús que estén por ahí, recordándole al mundo que vale la pena creer que la gente buena aún existe.

Nos leemos la próxima.

Dejanos tu comentario


* Estos campos son obligatorios