ÚLTIMA HORA
1 mayo 2010

Por Jorge López Martín
A escasos semanas de realizar los festejos del bicentenario, los mexicanos somos sujetos de difamación discriminación y ataques en el extranjero; en primer término la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, promulgó la ley que convertirá en un delito estatal el encontrarse ilegalmente en el vecino país del norte.
También obligará a los agentes policiales a interrogar a cualquier persona sobre su situación migratoria, tan solo ante la sospecha de que ese individuo no tenga documentos, es decir, si el color de su tez refleja rasgos latinos serán objeto de una investigación exhaustiva.
En segundo término, y tras la cornada sufrida por el extraordinario torero madrileño José Tomas en la presente feria de San Marcos, la agencia EFE difundió que el quirófano en el cual fue atendido en esta ciudad no estaba más equipado que una tienda de campaña en África.
Sin establecer nacionalismos absurdos México fue, es y seguirá siendo un país en el que los ciudadanos españoles siempre han encontrado fortuna; cervecerías, panaderías, y ahora segundos pisos en el Estado de México son la fuente de su riqueza en nuestro país.
Los norteamericanos han creado auténticos monopolios con sus refresqueras, acopiadoras de granos básicos y sus supermercados omnipresentes en todo el mundo, sí –una autentica paradoja- el estado de Arkansas en donde hoy ser moreno es motivo de investigación y persecución, es la sede del monstruo llamado Wall-Mart, la tienda que visitan la mayoría de los mexicanos para realizar las compras de los alimentos que se consumen en los hogares del país.
¿Valdrá la pena seguir pensando que este es el México solo de Calderón?, ¿o este es el México de los todos los Mexicanos ?, ¿Qué tal le caería a Wall-Mart, a Bimbo o a Grupo Modelo un día -solo un día- sin Mexicanos.
Ojala y fuéramos capaces.
Deja tu Comentario