Palestra Aguascalientes

ÚLTIMA HORA

 “Los Demonios Están Sueltos en el País”: Obispo “Chema”

13 diciembre 2014

OBISPO

Por Mario Mora Legaspi

El 483 aniversario de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, Patrona espiritual de los mexicanos, es ocasión propicia para subrayar la importancia de emprender una intensa campaña por la paz en nuestro país, debido a que los “demonios están sueltos” y es necesario que las familias se mantengan unidas y se consagren a la oración, como una forma de dar respuesta a  la crisis humanitaria que ha derivado en crisis política y social, subrayó el Obispo José María de la Torre Martín.

Reconoció la labor emprendida por el General Rolando Eugenio Hidalgo Eddy al frente de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, quien en días pasados dejó de fungir como tal.

Al encabezar los actos principales en honor a la Virgen Morena, recalcó que el país está prácticamente de cabeza, subrayó que se requiere mantener la unidad por encima de cualquier otro interés y ser más insistentes en la oración individual y colectiva, porque “los demonios están sueltos” y México necesita de todos sus hijos e hijas.

Apeló a la intercesión de la Guadalupana para que mejore la situación nacional en todos los aspectos, sobre todo en seguridad, economía y en bienestar social.

El objetivo es contribuir a la paz desde la misión pastoral de la Iglesia católica en México, subrayó.

Recordó que “los obispos mexicanos en nuestra pasada asamblea plenaria decidimos fortalecer la Dimensión de Justicia, Paz y Reconciliación para que implementara un plan de acción en el que todas las diócesis del país asuman la campaña de acuerdo a sus circunstancias. Este plan de acción comprende cinco líneas”.

La primera se refiere a la oración por la paz, puesto que ésta es un don de Dios que se suplica y se acoge. La oración, con sus diferentes expresiones nos pone en condiciones de desear, trabajar y comprometernos por la paz.

La segunda línea tiene que ver con una campaña mediática en la que se van a ir transmitiendo mensajes a través de los medios que tiene la Iglesia y también en los medios que hay en la sociedad, como radio, televisión, redes sociales y prensa.

La tercera línea consiste en el acercamiento a los jóvenes en los lugares y en las condiciones en que se encuentran, para acompañarlos en sus sueños y en sus esfuerzos por participar en la edificación de la sociedad. Creemos que es un sector estratégico que necesita de nuestra cercanía. Pretendemos crear centros juveniles con enfoque de paz.

La cuarta línea de acción implica el compromiso de que todas las diócesis acompañen y atiendan a las víctimas de las violencias, siguiendo el modelo de Acapulco o de otras diócesis donde se tienen experiencias en el tema, aprovechando los aprendizajes adquiridos.

Y la quinta línea de acción se refiere a la animación de los diálogos sociales en los que los diferentes sectores de la sociedad se encuentren y compartan sus sentimientos y sus pensamientos, sus propuestas y proyectos con el fin de que la sociedad civil se fortalezca y tenga una participación activa en este momento.

Monseñor De la Torre Martín sostuvo que “la Iglesia no quiere ser protagonista sino  animar y favorecer este tipo de procesos que, de hecho, ya han estado surgiendo en la sociedad civil”.

La paz tiene que ser una construcción social, que implica la justicia, la verdad y la reconciliación, añadió el Pastor Diocesano.

Por otro lado, indicó que se acercan ya los días de vacaciones escolares que marcan un tiempo especial para la vida familiar y para el descanso. Es importante mirar este tiempo como una oportunidad de renovación espiritual que tanto necesitamos en este clima de incertidumbre y de crisis. Para quienes creemos en Jesucristo, cuyo nacimiento celebramos, este tiempo alimenta la esperanza de salvación, de paz y de justicia aún en las peores circunstancias.

“Hago un llamado a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a hacer una pausa para dejarse tocar por la Palabra que se hace carne de nuestra carne, Jesús de Nazareth. Él nos mostrará el camino a seguir para construir un México nuevo, sin violencia y sin mentiras”, enfatizó el Prelado.

Deja tu Comentario