Palestra Aguascalientes

ÚLTIMA HORA

Para el Olvido la Penúltima Novillada

12 abril 2011

Por Abdulha Álvarez

Fotografía Cortesía Enrique De Santiago

La mirada adormilada de una mujer reflejaba los instantes fastidiosos de la tarde, era uno de esos episodios de la vida en donde el sabor agrio del limón escalda el gusto por la fiesta brava y en donde la mente busca distracción con algún bosquejo humano.

Los de la casa ganadera de Boquilla del Carmen han dividido su comportamiento, los tres primeros fueron deslucidos, con sentido, probones y ganaron terreno; sin embargo; los últimos tres han sido excelentes.

Carlos Rodríguez, espigado añadido ha destapado ese frasquillo donde los pétalos de las mejores rosas están convertidas en esencias conquistadoras que trasladan a un mundo irreal.

Rodríguez ha echado mano del repertorio taurómaco y a realizado “Fregolinas” bien ejecutadas que hirieron el sentimiento del tendido mismo que aprobó la emotividad del añadido quién remata su vistoso quite con una “Larga Cordobesa”.

Carlos Rodríguez con la pañosa en mano cuajo una faena de altos vuelos, de esas en las que la piel se eriza al observar la bravura del que sigue con codicia a la de mejillas ensangrentadas y que no es más que un trapo en donde surge el arte, la sensibilidad humana y el deseo por vivir de la seda y oro.

Fueron muletazos tan profundos, que parecía no acabar… casi como la infinidad del mar. Era tal la transmisión de “Gatillero” que la atmósfera en el embudo era distinta, existía esa ansiedad por gritarle que tan importante es para la fiesta… que un suspiro alborotaba el pensamiento.

Finalmente algo sucedió… el sueño real que vivía Rodríguez terminó por echarse a correr escaleras abajo, el acero le dio la espalda al coleta y “Gatillero” se marchó con sus apéndices que pendían de un alfiler.

Del colombiano Camilo Pinilla no existen palabras para describir su quehacer dentro del ruedo, así como de Rodrigo Ochoa quienes desaprovecharon a sus últimos dos novillos que fueron muy superiores y evidenciaron su poca capacidad.

Tal vez fue un sueño infantil, una de esas fantasías en donde prevalecen grandes instantes… momentos en donde la vida comienza a vivir y sentir fiesta brava.

En el ruedo el toro lo es todo…

Abdulha Álvarez

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