ÚLTIMA HORA
26 enero 2016

Cada semana se extrae, de la Sierra Fría, un promedio de 50 metros cúbicos de madera muerta, proveniente principalmente de encinos, lo que permite liberar espacios para sembrar nuevos árboles, señala el jefe del Departamento de Áreas Protegidas y de los Guardias Forestales, José Agustín Medina Flores, quien indica que un mal que no concluye es el de la casa furtiva, la cual siempre ha existido, como el mal del narcotráfico, pero esta se da por lo regular -indica- en el perímetro del área natural protegida, sin ser algo frecuente, y se llevan a cabo por personas inconscientes que cuando mucho llegan a matar seis o siete venados al año.
En cuanto a robos, sólo han ocurrido en dos o tres cabañas, en los dos últimos años y llevados a cabo, probablemente, por personas que viven fuera de la Sierra, pero es algo muy esporádico. Sin embargo, reconoce que en todo esto ayuda mucho el constante patrullaje del Ejército, de los guardias forestales y de la Policía Estatal.
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