ÚLTIMA HORA
16 junio 2011
Por Mario Mora Legaspi
Desabasto, productos caducados, venta condicionada de mercancía, alteración de notas y hasta constantes robos y asaltos, son los principales problemas que enfrentan los pequeños comercios, sobre todo las tiendas de abarrotes localizadas en colonias populosas, unidades habitacionales y fraccionamientos de interés social, señaló el ejecutivo de ventas y mercadotecnia, Alejandro Esparza Martínez.
Entre los minicomercios, incluyendo misceláneas, se observan constantes situaciones de desabasto por parte de sus proveedores, particularmente de las más importantes empresas refresqueras, compañías de lácteos, de pan de caja, botanas y frituras. Esto debido a que sus pedidos no son de mucha cuantía y a que dichas firmas dan preferencia a las tiendas de autoservicio, supermercados y a los establecimientos de conveniencia que han proliferado en los últimos años en esta capital.
“Los proveedores no son constantes y por lo tanto ocasionan desabasto de productos, lo que recae directamente en la venta diaria y la conservación de los clientes”, señaló Esparza Martínez con base en un sondeo realizado por la empresa de consultoría a su cargo.
Casi todos los propietarios de tiendas de abarrotes, con sus naturales excepciones, han tenido algún tipo de problema con los vendedores y supervisores de las más importantes compañías de bebidas gaseosas y de lácteos, pan industrializado, botanas y antojitos, etcétera, debido a que buscan siempre imponer condiciones, aprovechando que sus mercancías tienen elevada demanda por parte de los consumidores.
“Dejan el producto que más les conviene, es decir, la venta de sus artículos está condicionada a cuotas, que varían de cliente a cliente, ignorando las necesidades reales de los tenderos”, refirió.
Incluso alrededor del 6 por ciento de los negocios consultados se quejan de que los proveedores alteran las notas o roban producto, lo que genera desconfianza y rompimiento de las relaciones comerciales. Para los tenderos es muy importante contar con los productos, pues les permite programar su abasto, porque es diario y no hay manejo de reservas.
Además los propietarios de tiendas de abarrotes, misceláneas y tendejones carecen de la capacidad económica y de infraestructura suficiente para adquirir mayores volúmenes en comparación con las cadenas Oxxo y Extra, que están tratando de acabar con el parvicomercio. “Es evidente que el poder económico de estas firmas comerciales buscan apabullar a las tiendas de la esquina”, enfatizó.
Según el sondeo, los proveedores más importantes para los comerciantes son las refresqueras, las compañías lecheras, las que fabrican pan industrializado, las de botanas y frituras, entre otras, así como productos comestibles. Tanto el refresco como las botanas constituyen un fuerte “gancho” para atraer clientela, lo mismo que la leche pasteurizada.
Otro problema que se tiene es el de los robos y asaltos, puesto que ante la falta de suficiente vigilancia, muchas tiendas de abarrotes y misceláneas enclavadas en la periferia o en áreas densamente pobladas son “visitadas” por delincuentes o pandillas juveniles que de manera “amigable” o utilizando la amenaza, se apoderan del dinero de la venta del día y hasta se dan el lujo de apoderarse de mercancía diversa como puede ser cerveza, cigarros, refrescos y botanas.
Deja tu Comentario