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Ulises Estaba Secuestrado, Pero la Fiscalía Cerró el Caso

4 julio 2017

A través de un comunicado de prensa, la Fiscalía General del Estado informó a principios de abril:
“Mediante una investigación minuciosa y eficaz, la Fiscalía General del Estado, logra la ubicación y resguardo del joven estudiante (Ulises Eduardo Patiño Gómez) desaparecido el pasado 06 de marzo del año en curso”.

El comunicado detallaba: “Derivado de los trabajos de investigación ininterrumpidos, que la Fiscalía General por conducto del Ministerio Público Especializado y la Comisaría General de Policía Ministerial realizaron, se ha logrado localizar íntegramente al joven estudiante de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Ulises Eduardo Patiño Gómez”.

“Fue en la ciudad de León, Guanajuato que se dio con el paradero del joven Ulises y, una vez ubicado y resguardado fue trasladado inmediatamente a la ciudad de Aguascalientes con la prioridad por parte de esta Fiscalía de brindar atención integral multidisciplinaria por conducto de la Agencia del Ministerio Público especializado”, narró el comunicado de prensa.

Este lunes 3 de julio, la reportera de Radio Universal y el diario Hidrocálido, Sandra Macías, anticipa en redes sociales que lo de Ulises Eduardo Patiño Gómez fue un secuestro y para la Fiscalía General del Estado se trata de un “caso cerrado”.

A continuación el texto que la periodista ha compartido en Facebook:

“Aquel 6 de marzo de este año comenzó el calvario para Ulises, ese día era normal, el desayuno, el auto, su agenda universitaria, la rutina. Todo cambió, fue secuestrado aquí al norte de la ciudad comenzó el terror y el escenario de 33 días de secuestro se dispuso en León Guanajuato. Un cuarto de menos de dos por dos metros, paredes con enjarre, piso de cemento, un retrete y un lavamanos inservible. No había más, ahí Ulises vivió la peor de sus pesadillas.

Había también una rejilla por la cual, solo de vez en cuando le daban lentejas o pan, agua en un balde sucio, a veces llegaba la entrega la mayoría de las veces no. El hambre se soporta, la sed no, quiso tomar agua del retrete, lo detuvo el creer que la muerte llegaría más rápido y con dolor.

Solo al principio contaba los días, o creía hacerlo pues la decepción vino después cuando descubrió que la luz que le hacía suponer que era de día en realidad era una luz artificial. Después contó días o noches por el frío o por el calor que sentía, al paso del tiempo, ya no le interesó.
Para perder el tiempo y no desquiciarse por completo pasaba sus delgadas y cansadas manos por su cabeza, caía el cabello y lo contaba uno por uno.

Bajó 17 kilos, amaba el silencio pues la presencia de cualquier ruido significaba para Ulises la llegada de sus captores y le anunciaba brutales golpizas que terminaron por fracturarle la nariz. Nunca les vio el rostro, le hacían taparse con una bolsa negra cuando tocaban a la puerta anunciándole su llegada, nunca escuchó su voz más que los gemidos que emitían en las golpizas. No le mantuvieron vendado todo el tiempo, tampoco amarrado de pies o manos, pero lo abandonaban por días, sin agua y sin comida.

Pensó tantas veces en la muerte, pedía que le sorprendiera cuando dormía y que su cuerpo fuera tirado en un lugar público para que su familia le encontrara y descansara junto con él. “No hay peor dolor que desconocer el destino de un hijo”, pensaba así en su madre.

El pasado 8 de abril llegó un milagro, Ulises despertó por el frío y por la sensación de ahogarse con la tierra, bocabajo estaba ahí, en un puente de León. Había sido liberado, nadie le auxilió por su apariencia física ensangrentado, encontró seis pesos en uno de sus bolsillos, le quisieron asaltar, todo quedó en un intento, como pudo hizo una llamada su familia no creía que fuera el por las múltiples llamadas de extorsión que recibieron en los 33 días del secuestro.

El calvario no terminó, para muchos es Caso Cerrado, dicen, no hay delito que perseguir. Para Ulises y
su familia se llama secuestro, se llama privación de la libertad, se llama temor a vivir en donde la inseguridad arranca con impunidad 33 días de vida.

En exclusiva para Infolinea y para el Periódico Hidrocálido se rompió el silencio… un silencio al que le obligaron para “no entorpecer” las supuestas investigaciones”.

Una historia que difícilmente Ulises y su familia podrán olvidar. El reportaje completo se publica mañana (martes 4 de julio) en Periódico Hidrocálido”.

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