ÚLTIMA HORA
16 octubre 2019

Por Carolina Rincón Silva
Esta semana conmemoramos el Día Mundial de la Salud Mental y este año la celebración está enfocada en la prevención del suicidio, un grave problema, frecuentemente desatendido.
De acuerdo con las cifras oficiales cada 40 segundos ocurre un suicidio en el mundo, lo que significa que cada año se pierden 800 mil vidas por esta causa y cada pérdida es una tragedia indescriptible tanto para la persona que pierde la vida como para los familiares y amigos que quedan en duelo y que frecuentemente no reciben la asistencia que necesitan.
En nuestro país el número de suicidios es de 17 cada día, pero es Aguascalientes el estado que más aporta a la estadística y este 2019 la frecuencia es de un suicidio cada tercer día.
Se trata de un acto que no respeta edades y se convirtió en la segunda causa de mortalidad entre los jóvenes de 15 a 29 años, lo que hace evidente que se deben intensificar los esfuerzos para que los jóvenes dispongan de los mecanismos de adaptación necesarios para enfrentarse a los retos que se les presentan, ya sea en la escuela, con sus amistades o en el lugar de trabajo.
Tomar la decisión de quitarse la vida está ligado con enfermedades mentales ya que casi un 80% de las personas que se suicidan padecen depresión, una enfermedad mental que se abre paso silenciosamente también entre la población mexicana y especialmente se detecta en Aguascalientes, sin que el país o nuestra entidad, cuenten con los recursos ni los mecanismos suficientes para su prevención y tratamiento.
De acuerdo a los especialistas la problemática es muy grave porque cada día hay más casos diagnosticados, pero también muchos de ellos que no son atendidos y las personas con depresión, no reciben tratamiento oportuno.
Pero el suicidio puede afectar a cualquier persona en cualquier lugar y contrariamente a la creencia popular el suicidio ni es “un problema de los lugares de ingresos altos”, ni es el costo de “una población en crecimiento”; de hecho, el 80% de los suicidios ocurren en lugares de ingresos bajos a medianos, donde escasean los recursos para detectar y apoyar a las personas que necesitan ayuda.
Un asunto por demás preocupante es que los suicidios en Aguascalientes salen de los rangos de edad establecidos estadísticamente, pues se está presentando un fenómeno en el que son niños y
adolescentes menores de 15 años, quienes deciden quitarse la vida. Hace solo unos meses se dio el caso de una niña de 10 años que decidió acabar con su vida en el municipio de Cosío.
Repito, en su forma más grave la depresión, puede conducir al suicidio. Si es leve, se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero cuando tiene carácter de moderado a grave se pueden necesitar medicamentos y psicoterapia profesional.
La tristeza es un sentimiento que forma parte de la vida. Pero, cuando impregna de forma demasiado intensa o durante demasiado tiempo la vida cotidiana y el mundo interior se convierte en depresión; es entonces cuando un profundo agotamiento condiciona cada paso, desembocando en una falta de capacidad para disfrutar de las cosas, en sentimientos de inutilidad o culpa y en aislamiento social. Y no sólo afecta al individuo, el entorno más próximo de la persona con depresión padece también esta situación, es entonces cuando se debe buscar ayuda.
Es imperativo fortalecer los programas de salud mental, ya que además una de cada cuatro personas ha pensado por lo menos una vez en el suicidio, en tanto que por cada suicidio hay 20 intentos fallidos y las personas que sobreviven a un primer intento corren mayor riesgo de intentarlo de nuevo, por lo que es muy importante brindarles el apoyo que necesitan.
Afortunadamente los suicidios se pueden prevenir y sensibilizar a la población en una conmemoración como esta nos ofrece la oportunidad de poner fin a la estigmatización, para que cada vez más personas se sientan en condiciones de pedir ayuda.
Las cuatro medidas para ayudar en la prevención de suicidio son: Ser observadores e identificar a las personas en riesgo de suicidio. Es de vital importancia poner atención a quienes necesiten ser escuchados y atendidos. Restringir el acceso a los medios de suicidio. Alentar la difusión de relatos esperanzadores y Promover en las escuelas acciones para que los niños y jóvenes adquieran aptitudes para enfrentarse a la vida.
Todos tenemos un papel que jugar contra este mal, sin embargo, son los gobiernos los que deben poner en marcha un programa urgente para la prevención del suicidio y con mayor razón en un estado como Aguascalientes, donde el problema se les ha salido de las manos.
Es de suma importancia prevenir, detectar y atender correctamente las enfermedades y trastornos mentales. Todos juntos podemos salvar vidas. Gracias por su atención.
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